hermes-4El espiritualista, algo pensativo, dijo al Maestro: Maestro, yo ante todo, quiero tener una mente poderosa y firme. ¿Sería posible que el Dios Mercurio me ayudara? Y el Maestro le respondió:

Pídale al Dios Mercurio (La madre del pescado); concéntrese en el Dios Mercurio con todo su corazón y con toda su alma, en oración profunda durante una hora, rogándole que le entregue esa sustancia mental para que le de “firmeza a la Mente”, y tenga usted la seguridad amigo mío, que si el Maestro considera que su petición es justa, concurrirá a su llamado y colocará dentro de su cuerpo mental una bola blanca formada de la sustancia raíz del cuerpo mental que reside en la mente ígnea del Íntimo.

Esa sustancia monádica le dará a Ud. una firmeza mental, jamás ni siquiera presentida por usted, más si su petición no es justa, de nada le servirá a usted un millón de ruegos. Esta sustancia monádica, se llama “La madre del pescado”, y esto nos recuerda el pez Oanes y al profeta Jonás, vomitado por un pez. El pez simboliza al Íntimo, la fuerza madre de “Manas” (La Mente). El que la posee se hace poderoso en el mundo de la mente; pero se necesita ser “muy digno y muy merecedor” para tener el honor de recibirla.

Un millón de veces podría llamar el indigno y no será escuchado. Para el indigno todas las puertas están cerradas, menos la del arrepentimiento.

Gnosis develada X El V.M. Samael Aun Weor