V. M. G. R. Nace un 6 de Marzo de 1917 en la Ciudad de Santa Fé de Bogotá Colombia.

Francisca Rodriguez

Su madre Francisca Rodríguez la describen como a una mujer gustosa de llevar sombrero muy señorial y además de descendencia árabe.

Cuentan quienes lo vieron nacer, que su padre Manuel Gómez Quijano fue un hombre de gran estatura, de descendencia africana y de manos muy anchas y contextura robusta, de anchos hombros, de mirada muy penetrante, rasgos egipcios y piel clara.

El V.M. Samael Aun Weor, es a diferencia de tantos filósofos, místicos, parapsicólogos o esoteristas, un hombre exclusivamente práctico en un cien por cien.

Como quiera que tomaba cuerpo físico un verdadero Hombre con sus cuerpos astral, mental y causal, dentro de él se manifestaban trabajos de conocimientos objetivos de conciencia objetiva, que en otras existencias realizara y desde muy niño tenía muy claro la misión que cumpliría para con la humanidad y sabía que tendría que repasar las iniciaciones para poder coronarse como un hombre causal solar, su verdadera inmortalidad.

Su desarrollo durante su niñez fue un tanto especial, ya que desde muy pequeñito practicaba la meditación, dirigiendo siempre su mirada hacia el cielo, y decía en su niñez “Otra vez me encuentro en un nuevo cuerpo físico” Así transcurren los años de su infancia y pasa a la etapa de la adolescencia, desarrollando su vida en forma muy natural, pero siempre dentro de él se gestaban anhelos profundos de encontrarse a sí mismo.

Esto hace que a la edad de 12 años, el Maestro Samael emprendiera el trabajo minucioso de estudiar en decenas de escuelas y obras como la metafísica y el espiritismo, él anhelaba encontrar el camino secreto, mas allí no lo encontró.

A pesar de su corta edad nunca abandono la meditación. Esto resultaba para este gran Ser el bálsamo a su gran necesidad de llegar a la verdad.

00Sigue recorriendo su camino filosófico, practica los conocimientos del Raja yoga, Karma yoga; decepcionado de no encontrar la verdad ingresa a la escuela de Rosa Cruz antigua bebiendo la sabiduría de los grandes maestros como Ouspenski; Krum Héller; Max Heindel; Eliphas Levi; Steiner; Blavatsky y otros mas, y es aquí donde activa sus Chacras.

Con firmes propósitos inicia su recorrido místico trascendental a través de grandes sacrificios y padecimientos voluntarios; ya que sus anhelos eran trabajar seriamente en la aniquilación del yo, en la castidad y en el sacrificio por la humanidad, lo que más tarde se difinió como el trabajo en los tres factores de la revolución de la conciencia.

A partir de los 30 años el Maestro Samael realiza el juramento “Despertar el Kundalini y la unión con el Íntimo cueste lo que cueste”.

Así recorre el camino de la recapitulación de sus iniciaciones despertando sus 7 serpientes de fuego y sus 7 serpientes de luz; todo este gran trabajo fundamentado en la magia sexual, el ascenso de la Kundalini de vértebra en vértebra, lentamente de acuerdo a los méritos del corazón.

Siempre se ha definido a sí mismo como un instrumento que utiliza su “real ser interior”, para entregar a la humanidad de esta época un mensaje tremendamente revolucionario, la Gnosis, que acaba con todos los dogmas.

Hay un hecho cósmico que todos debemos tener presente: Un 27 de Octubre de 1954 en el Summum Supremum Santuarium de Colombia se realiza el advenimiento en la tierra del Logos Samael. Varios iniciados por parte de la Logia Blanca se reunieron para este gran acontecimiento cósmico entre ellos: Litelantes, Kefren, Jonas, Taron, Pavoni, Sufragarata, Sum Sum Dum, etc.

El Maestro fue acostado sobre una cama de madera, se realizó una gran cadena alrededor de él dándose comienzo a la ceremonia iniciática que tardó más de 4 horas, el Maestro quedó muerto.

03bLa V.M. Litelantes (su esposa Arnolda Garro Mora de Gómez, nacida el 6 de octubre de 1920 y desencarna el 5 de febrero de 1998) en una visión mística describe como se ilumina la montaña de la Sierra Nevada con la llegada del Quinto ángel del Apocalipsis, él desciende de los Mundos Superiores en un bello carruaje y penetra en el cuerpo del Maestro; instantes después el cuerpo del Maestro se fue moviendo. Y él se pregunta ¿Dónde me encuentro? Me siento doble.

A partir de ese instante el Maestro Samael Aun Weor realizaría su marcha triunfal como el Quinto arcángel del Apocalipsis, el Avatara de Acuario. Esta fecha memorable es celebrada hoy y siempre en todos los lumisiales gnósticos, ya que es un día solar, donde el sol inicia un nuevo ciclo.

Pero no podemos pasar por alto la experiencia vivida de una de las hijas de un maravilloso ser que se conducía sabiamente por la Escalera de la Vertical, la de los Verdaderos Rebeldes Inteligentes, dedicado las 24 horas del día al trabajo sobre sí mismo. Un adorable padre de familia que demostró el equilibrio, la sabiduría y el amor para conducir su hogar.

Un Hombre que como esposo llevo a mi Amada madre a los senderos de las delicias del amor, de la comprensión y de la dulzura.

Hablando de mi Padre físico, observaba su perfecto equilibrio con conciencia, cuerpo y medio ambiente externo. Jamás lo vi olvidarse de sí mismo, siempre atento en su forma de expresarse a través de la palabra, para no cometer errores; observaba su forma de reír, de caminar, de actuar.

Siempre pude ver a mi amado padre como un Ser perfecto, vivía en estado de alerta novedad y alerta percepción, un Ser que amaba profundamente a la humanidad, alguna vez vi llegar a nuestro padre sin zapatos, sin dinero y hasta sin ropa, por dárselo a quien lo necesitaba, aquí nos indica el Maestro a través de su diario vivir el inmenso amor consciente que tenía para con la humanidad.

Es lo que llama el Venerable Maestro el principio de generosidad efectiva y revolucionaria.

Durante mis años de vida junto a mi padre, puedo decirles en forma enfática que era un ser indiferente ante la alabanza y ante el triunfo, ante el vituperio y ante la derrota, amaba todo cuanto existe en la naturaleza, tenía control absoluto sobre las reacciones exteriores, porque jamás descuido el trabajo sobre sí mismo, que vivía de instante en instante, de momento en momento.

Desde muy pequeña viví una gnosis sencilla, natural, sin mayores poses, en verdad mi amado padre entregó su doctrina magistral con la base fundamental del amor, de la sencillez y de la naturalidad.

Un Maestro lleno de amor así mostró el sendero de la revolución de la conciencia. En una de mis tantas experiencias pude ver a mi padre Maestro Espiritual trabajar con sus poderes que había adquirido a través de la castidad y de la meditación.

Alguna vez cuidando su cuerpo en un posible accidente, estando sentada junto a él, me lleve la gran sorpresa de ver que su cuerpo normal en segundos se hizo tan pequeñito como de 50 cm.

También tuve la gran oportunidad de verle en un momento donde tenía que inmovilizar a una persona demente que intentaba atacarle, de inmediato asumió la estatura de un gigante sus manos y sus piernas eran de acero, cada paso que daba, el piso de aquella casa se movía estrepitosamente.

En ese instante estaba frente al Súper Hombre físicamente, con la fuerza de un gigante y con la gran serenidad que lo investía, inmovilizó a este pobre humano o animal intelectual. Mil veces tuve la dicha de ver al hombre autentico, lleno de fuerza, de inmenso amor a todo cuanto le rodeaba.

Tuve el grandísimo honor en el año de 1977 que mi padre Maestro Samael me mostrase las líneas de su mano, fue grandioso, porque a través de ellas me mostraron las líneas del Súper Hombre, del Cristo Inefable, del Hombre Causal.

Su vida ha sido un ejemplo verdadero en el cual debemos construir nuestro gran trabajo gnóstico trascendental y que se sintetiza en la Conquista de nuestra Jerusalén Celestial, pasar más allá del cuerpo, de los afectos y de la mente.

Cabe mencionar estas grandes palabras del Maestro: “La Sabiduría pertenece al Ser, las virtudes y dones no es cuestión de poses ni de fingidas mansedumbres, sino de realidades terribles que nos convierten en poderosos robles, contra los cuales se estrellan los vendavales del pensamiento.

Esta Sabiduría es para los rebeldes de todas las escuelas, los que no contemporizan con amos, para los inconformes de todas las creencias, para los que aún tienen algo de hombría y les queda en su corazón una chispa de amor”.

Este mensaje nos hace reflexionar de la necesidad de volcarnos hacia nuestra auténtica realidad. Jamás vi a un Maestro castigador o utilizar su verbo para amedrentar a sus discípulos, no hermanos, el Maestro Samael era verdaderamente un Hombre impregnado de sencillez y de amor porque su mente estaba libre, por que vivía de momento en momento, de instante en instante, transformando las impresiones de la vida en comprensión profunda real, llevándolo siempre a la sabiduría manifestada en todo él.

El V.M. Samael dedico su vida en forma íntegra a la muerte o disolución del yo hasta lograr su perfección total al estado del Hombre causal. El Hombre autentico tiene dos caminos a elegir: la senda espiral nirvanica y la vía directa.

El Venerable Maestro elige el camino directo que conduce al absoluto, un camino muy doloroso. El Boddisatwa que renuncia al nirvana por amor a la humanidad es confirmado tres veces, honrado y, después de muchos nirvanas ganados y perdidos por esa causa se gana el derecho de entrar en un mundo de súper nirvanica felicidad.

La senda de la vía directa implica renunciación total, amor profundo a la humanidad. Así vive su vía crucis el Hijo del Hombre rasgando sus vestiduras por tanto dolor.

Jesús el Gran Kavir dice: “ Es necesario que el hijo del Hombre padezca muchas cosas, que sea desechado de los Ancianos y de los Príncipes, de los Sacerdotes y de los Escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día”

Dice el V.M. Samael Aun Weor: ” En el mundo de las causas naturales comprendí la necesidad de aprender a obedecer al Padre así en la tierra como en los cielos”. El V.M. Samael Aun Weor, Hombre causal ha logrado la inmortalidad, trabaja incesantemente por la humanidad; es un Ser que esta más allá del bien y del mal. Es un Hombre solar que al estar integrado con la divinidad se convierte en un Súper Hombre.

En el año de 1977 el V.M. Samael Aun Weor, vive el proceso de Job “Pagar los diezmos de la resurrección”. El padecimiento por el cual el Hijo del Hombre debe atravesar. Afligido por una enfermedad, el Maestro vive un gran dolor, durante este proceso el Venerable Maestro se llena de más y más amor, de paciencia y de templanza ante el dolor de su cuerpo físico, por que comprendía que este proceso lo llevaría a su cristificación.

El Maestro explica en su obra magistral el proceso de Job: ” Cada partícula o cada molécula tiene conciencia, se ha liberado la conciencia de cada partícula o átomo que el Ser necesita para que se integre a él”.

Por este motivo cada jalón es un instante de dolor que se sucede cuando el ser absorbe las partículas de la conciencia, los que he despertado para que se absorban en él. Este es el proceso que simboliza el águila devorándose la serpiente. (Escudo de México) Nuestro Amado Maestro fue tragado por la serpiente porque elimino la última partícula del ego.

El 22 de Diciembre de 1977, suavemente y lleno de alegría indica que ha pasado la prueba de Job. Afligido en su dolor narra el acontecimiento ocurrido en los mundos internos: ” Los Maestros de la Gran Ley, reunidos los 42 Jueces del Karma me han celebrado una gran fiesta para mi humilde persona, han asistido grandes Maestros de la Fraternidad Blanca, han concurrido Ángeles, Arcángeles y Querubines.

Me han sentado en un trono y han colocado en mi cabeza una extraordinaria corona de piedras preciosas, estaba llena de esmeraldas, rubíes y diamantes, y ¡Me han coronado Rey! También me han traído regalías diciéndome cada Maestro: Aquí te entregamos el don de sabiduría. Aquí te entregamos el don de lenguas. Aquí te entregamos el don de la medicina universal. Y él ultimo el Venerable Anciano de los días con un regalo dice: Aquí te entregamos los poderes del universo”

Su triunfo se había realizado ante los Hombres y ante la Divinidad.

El 24 de Diciembre de 1977 a las 8:25 PM. Abandona su cuerpo físico.

Varias horas más tarde de haber desencarnado, y durante un trabajo que se realizó acorde a los momentos que se estaban viviendo, el Maestro para asombro de todos los presentes abre sus ojos suavemente.

Su mirada estaba llena de amor, de paz y de una sorprendente luz; la luz del Cristo…

Nuevamente por segunda ocasión abre sus ojos por unos instantes y los cierra suavemente y de su lagrimal derecho derrama una lágrima de sangre.

Echo que se diera hace 2000 años con Jesua Ben Pandira. Símbolo de amor profundo a la humanidad.

Hoy su pueblo gnóstico sabemos que Samael Aun Weor, es un Súper Hombre, el Mesías de la Era de Acuario. Ha venido a entregarnos las técnicas precisas para conducirnos en el camino que nos lleva a la liberación final. Samael Aun Weor, es el Súper Hombre que brilla por un momento entre las tinieblas de este mundo y luego desaparece para siempre.

El V.M. Samael Aun Weor tiene planes específicos para con la humanidad. La misión es crear hombres y ha entregado a la humanidad obras magistrales donde da las claves precisas, las técnicas para crear dentro de nosotros mismos al Hombre Verdadero, al Hombre Solar.

El Maestro nos ha enseñado el método preciso para fabricar nuestros cuerpos existenciales del Ser, o Cuerpos Solares.

El V.M. Samael, Avatara de Acuario tiene proyectos concretos para con esta humanidad y es la de conducir al éxodo final a aquellos que hayan trabajado seriamente en los tres factores de la revolución de la conciencia: 1º morir psicológicamente, 2º nacer, es decir, crear lo cuerpos del Ser y 3º el sacrificio por la humanidad, dar bien por mal.

Obviamente la clave está en la meditación, en el auto análisis, en la investigación etc. Nos dice enfáticamente el Venerable Maestro: “Juegan con la gnosis los gnósticos tibios que coquetean con otras doctrinas”.

Urge una gnosis revolucionaria dentro de cada uno de nosotros. Una gnosis intensamente vivida hacia adentro a través de la meditación, comprendiendo integralmente nuestros errores para llevarlos al trabajo de aniquilación de nuestros agregados psíquicos.

Debemos abrirnos a lo nuevo, a la renovación, recordad estas frases del Maestro: “Toma todo de cada momento porque cada momento es hijo de la Gnosis, cada momento es vivo absoluto y dignificante.

Solo muriendo psicológicamente podemos establecer en nosotros un centro de gravedad permanente, solo trabajando intensamente en la magia sexual, en la magia del amor, lograremos la verdadera castidad.

La Gnosis enseña a la gente a profundizar en las aguas de la vida para lograr la perla del Ser y no a vagar por las playas arenosas de las teorías para recoger simples conchas.

Transcribimos las siguientes palabras del V.M.Samael Aun Weor “Me voy pero regresare, tengo que regresar, no he terminado los 12 trabajos de Hércules, llegué hasta el trabajo No. 8. “La Autorrealización, la liberación final se paga hasta con la misma vida. Si no hay muerte no hay resurrección.

Regresare, porque si también quiero regresar al absoluto necesito que en toda la hermandad gnóstica, que en todo el pueblo gnóstico no corra ni una sola lagrima a través de sus mejillas, que no haya ninguna sensación de dolor; si todavía queda una sensación de dolor no podré entrar al absoluto.

También tendré que regresar porque llevare a una humanidad al éxodo, ese es uno de los principales motivos por el que yo regresare… Soy vuestro amigo, vuestro verdadero hermano que os aprecia con todo el corazón, es necesario que vosotros tengáis fe en mí. Hermanos ha llegado la hora en que nosotros debemos lanzarnos a la lucha con estas enseñanzas. Ha llegado la hora en que nosotros debemos preocuparnos por conocernos a sí mismos, profundamente, hondamente… no estáis solos, no estáis solos repito, estoy yo con vosotros en espíritu y en verdad… que lo oigan los siglos… que lo escuchen las edades… estoy con vosotros en espíritu y en verdad… estoy muy cerca de vosotros… cada vez que vosotros pensáis en mi, yo estoy con vosotros… y estaré con vosotros hermanos, hasta la consumación de los siglos… continuad adelante con valor, con voluntad, con tenacidad.”

Muchas gracias hermanos.

V.M. Samael Aun Weor