fantasia“Aquellos que dicen que «el desdoblamiento de la personalidad humana es peligroso», que «uno al estar ausente del cuerpo llega otro y se lo invade», etc., están muy equivocados. Esos que así hablan, sucede que todas las noches se salen de su cuerpo. Desdoblarse intencionalmente equivale a darse uno cuenta de sus propias funciones naturales y cooperar con la Naturaleza. El desdoblamiento no puede ser peligroso jamás”.

En el pasado, todos los hombres sabios abandonaban la densa forma para viajar consciente y positivamente en el espacio infinito, entonces platicaban con los Dioses Santos y recibían maravillosas instrucciones.

Hay que dejar la teoría, e ir a la práctica. No merece la pena perder el tiempo teorizando. Es necesario desarrollar nuestras facultades perdidas, naturales en otros tiempos. Es necesario aprender a salir en cuerpo astral.

La clave para salir al mundo Astral, fuera del cuerpo físico está en esos instantes de transición que existe entre la Vigilia y el Sueño, que es cuando podemos escapar del cuerpo de carne y hueso.

Esto es muy importante: Cuando ya nos sintamos en ese estado de lasitud propia del sueño, o bien favorecida por las técnicas que se exponen a continuación, al empezar en nuestras mente las primeras imágenes ensoñativas, es necesario vencer la pereza, y sintiéndonos como un fantasma sutil y delicado, es necesario levantarnos de nuestra cama y comprobar que nos encontramos en el Mundo Astral.

Este “levantarse” tiene que ser físicamente. No es suficiente imaginar que nos levantamos. Hay que hacerlo realmente. En las primeras ocasiones nos levantaremos, posiblemente, con el cuerpo físico. Pero llegará un momento en que ya en el estado de vibración adecuado solo se levantará el cuerpo astral, quedándose el cuerpo físico en la cama.

Y para discernir si nos encontramos en el Mundo físico o en el Astral, usaremos las técnicas comentadas en el apartado del Mundo Astral: Tratar de estirarnos fuertemente de un dedo. Si estamos en la dimensión Astral se alargará. Si no, no se alargará. O tratar de flotar dando pequeños saltitos. O tratar de atravesar una pared u objeto. Estos fenómenos solo podemos realizarlos en el Mundo Astral, y pueden servirnos para discernir si la experiencia ha sido exitosa o debemos continuar con la práctica.

Quienes aún no hayan perdido la facultad de salir en Astral, podrán conseguirlo con la simple auto-observación del proceso del sueño. Dejar que el cuerpo se duerma, pero no la Conciencia. Y cuando esto ocurra, es la hora de levantarse y conocer el Astral.

Para quienes no tenemos desarrollada dicha facultad, podemos ayudarnos con técnicas que favorezcan tomar conciencia de este proceso que vivimos inconscientemente cada noche…

Cada uno debe elegir el método que mejor le convenga. No dejen que le pase lo que al cazador que va al campo y le salen muchas liebres y no caza ninguna. Es necesario elegir un método, el que más les guste, pero hay que ponerlo en práctica, eso es lo que cuenta. Muchos triunfan inmediatamente, y otros tardan meses, y hasta años enteros para aprender. En todo caso, la tenacidad vence.

CLAVES PARA SALIR EN ASTRAL

Existen otras formas para entrar conscientemente al mundo Astral. Y de ellas aquí exponemos las que conocemos. Los Mantras, o palabras de poder, nos permiten desarrollar esa facultad para desdoblarse voluntaria y positivamente en Astral. Las vibraciones de esas palabras, de esas letras, de esas múltiples combinaciones de sonidos, despiertan los poderes latentes del ser humano.

EL MANTRAM “FARAON”

Uno de los un mantras para el desdoblamiento Astral es el mantra FARAON (que se pronuncia FARRAON). Acostados boca arriba, se levantan las rodillas y se apoyan las plantas de los pies sobre la cama. Pero si nos es incómodo o difícil adormecernos en esta postura, simplemente acostarse boca arriba. Entonces en el momento de repetir el mantra FARAON, así: FAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRRRAAAAAAAOOOOOONNNNNNNN…

Se repite este mantra, muchísimas veces. Se puede vocalizar en voz alta o mentalmente. Es necesario adormecerse pronunciando este mantra, conservando las rodillas levantadas, si es posible. Conforme vaya llegando el adormecimiento se deben imaginar vivamente las pirámides de Egipto y pasar al proceso del levantamiento.

EL SONIDO “ANAHAT”

Dentro del cerebro humano, en el interior de sus celdillas resuena incesantemente, la “sutil voz”. Es un sonido silbante, agudo: Es el “canto del grillo”, el silbo de la serpiente, el sonido Anahat, la voz de Brahma.

Tiene diez tonalidades que el teúrgo debe aprender a escuchar. La mente debe absorberse en ese sonido como abeja en el néctar de las flores. Aquel que desee escuchar el sonido Anahat, debe vaciar la mente, tener la mente quieta, no aquietada; repetimos, quieta. El que intente y se proponga escuchar ese místico sonido, es necesario que mantenga la mente en silencio, no silenciada; repetimos, en silencio.

Hay que distinguir entre una mente que está quieta, porque ha comprendido que es inútil pensar y una mente aquietada artificialmente. No es lo mismo una mente que está en silencio natural, espontáneamente, y una que está silenciada a la fuerza, violentamente.

Cuando la mente está quieta, en profundo silencio, escucharemos, inevitablemente, el sonido del grillo: un sonido sutil, agudo, penetrante. Aún más, si el Alma se absorbe en este místico sonido, se pueden abrir las Puertas del Misterio. Cuando nos vayamos sintiendo más y más ligeros, en esos, instantes es necesario levantarse del lecho, instintivamente, comprobar que estamos en Astral y salir de nuestra casa para dirigirnos a los Templos de la Logia Blanca, o a cualquier lugar del Universo.

EL MANTRAM “LA-RA”

Otro mantra para adormecerse vocalizando, es el mantra LA-RA, (pronunciando LARRA). Este mantra se dice mentalmente alargando la vocalización: LAAAAAAAAAA-RRRRRRRRAAAAAAAAAA…

En todas estas prácticas es necesaria la tenacidad, sobre todo cuanto más hayamos perdido nuestra capacidad de salir en Astral. Se vocaliza mentalmente, adormeciéndose. Esas dos sílabas tienen el poder de hacer vibrar intensamente las energías. Entonces, comenzará a oírse internamente el sonido del “canto del grillo”, el Anahat. Podemos oírlo incluso como una “S” aguda:
SSSSSSSSSSSSSSSS….

No hay que asustarse con el mágico sonido Anahat, sino graduar el volumen. Se puede darle mayor resonancia con la voluntad, y cuando ya esté el sonido vibrando muy intensamente, cuando tenga ya una gran resonancia hay que aprovechar: hay que levantarse de la cama.

MANTRAM “EGIPTO”

El nombre oculto del cuerpo Astral es ZAPHNATH PAANEAH. El nombre del cuerpo Astral consta de dos nombres compuestos. El primero es Zaphnath. Ese mantra corresponde a nuestro Astral Inferior. La segunda palabra, Paaneah es el Hijo, nuestro Crestos Intimo, que enlaza nuestra personalidad física con la inmanencia suprema del Padre Solar.

Es necesario adquirir el poder de salir en cuerpo Astral cuando se ha perdido. Ese poder se adquiere vocalizando diariamente por una hora el mantra EGIPTO.

La vocal “E”, hace vibrar la glándula tiroides, y le confiere al hombre el poder del oído oculto. La “G”. Despierta el chacra del hígado, y cuando ya este chacra ha llegado a su pleno desarrollo, entonces el hombre pueda entrar y salir del cuerpo cada vez que quiera. La vocal “I” combinada con la letra “P” le desarrolla al hombre la clarividencia y el poder para salirse en su cuerpo Astral, por la ventana de Brahma, que es la glándula pineal la letra “T” golpea sobre la vocal “O”, íntimamente relacionada con el chacra del corazón, y así tiene el hombre el poder para desprenderse de este plexo y salir en cuerpo Astral. La pronunciación correcta del mantra es así: EEEEEEEGGGGGGGIIIIIIIIIIPPPPPPTOOOOO…..

Aquellos que no pueden salir en cuerpo Astral con los mantras, es porque no tienen ese poder y entonces deben adquirirlo, primero vocalizando durante una hora diaria el mantra EGIPTO. Este mantra desarrolla totalmente los chacras relacionados con el desdoblamiento del cuerpo Astral, y así se adquiere el poder para entrar y salir del cuerpo físico a voluntad.

hqdefaultEL DISCERNIMIENTO

Otra clave, que también ha dado muy buen resultado para “salir en Astral”, es la del DISCERNIMIENTO. El poder estar en estado de auto-observación durante el día ayuda de manera clara durante la noche.

Si sabemos quienes somos, que hacemos y donde estamos (incluyendo la dimensión en la que nos encontramos) en estado de “vigilia”, eso mismo ocurrirá durante la noche, y aunque no saliéramos conscientemente en Astral desde un principio, podemos darnos cuenta de estamos en esta dimensión e investigar como si lo hubiéramos conseguido desde un principio.
Durante el día vamos por la calle, por ejemplo, y de pronto nos encontramos con un amigo que hace muchos años no veíamos. En tal caso debemos preguntarnos a nosotros mismos: ¿Será que estoy en Astral? ¿Estaré fuera de mi cuerpo?

Entonces demos un saltito con la intención de flotar. Es claro que si flotamos, es porque estamos en el Astral. O bien, podemos estirarnos de un dedo. Si estamos en astral, el dedo se alargará.

Si vamos por la calle, por ejemplo, y de pronto nos encontramos con una multitud, tratemos de auto observarnos un poquito. Entonces debemos preguntarnos a nosotros mismos: ¿Será que estoy en Astral? Y enseguida hagamos los ensayos.
Si vemos una vitrina en algún almacén, un objeto curioso, hagamos la pregunta: ¿Estaré en Astral?

En las horas de sueño normal, uno vive en los Mundos Internos con la Conciencia dormida. Allí vemos a los carpinteros en sus carpinterías, a los vendedores de productos mercantiles en sus almacenes, a los chóferes conduciendo sus coches, o sus máquinas, etc., y todos están convencidos completamente de que están en el mundo físico.

Si alguien pregunta, a alguna persona de esas: ¿En qué mundo se encuentra? ¿Dónde cree que está?.. Siempre contestan que “en carne y hueso”, y si se les dijera que están en Astral, nunca se lo creerían. Si despertásemos la Conciencia, en los Mundos Internos también estaríamos Despiertos y todo sería completamente diferente.

Cuanto más nos hagamos la pregunta de en que dimensión estamos comprobándola, bien estirándonos de un dedo, dando un saltito para flotar o tratando de atravesar con un dedo un objeto (según las circunstancias externas) el resultado es que por la noche haríamos lo mismo en el Mundo Astral, y así nos daríamos cuenta de donde estamos.

Al hacerlo durante el sueño se activa la Conciencia y entonces se pueden visitar voluntariamente los Templos de la Logia Blanca, se pueden invocar a los Ángeles, consultar los Archivos Akásicos, etc. Para invocar a los ángeles o a los Maestros debe hacerse igual que al invocarlos en el mundo físico. Otros mantras para salir en Astral:

EFRAIM: EEEEFRAAAAIIIIMMM… TAIRERE: TAIREREEEE… (Reduciendo poco a poco el sonido de la E) RUSTI: RUUUUSTIIIII… “S”: SSSSSSSSSSSSSS…. Estos mantras se pueden hacer tanto verbalmente como mentalmente. También pueden invocar a los seres Inefables para que ellos os enseñen a “salir en Astral”. Pueden invocar, por ejemplo, a HARPOCRATES, y podéis estar seguros que os enseñará a ‘”salir en Astral”. Del mismo modo se puede orar fervientemente a la Divina Madre, o aspecto femenino de la Divinidad, para que nos saque conscientemente en Astral y seremos ayudados.

LEVITACIONES MISTICAS

Indubitablemente, es la Cuarta Coordenada el mismo Híper-Espacio de la Geometría, mediante el cual es posible realizar actos sobrenaturales, como son: la desaparición de un cuerpo en el espacio tridimensional de Euclides, o la salida de un objeto cualquiera del interior de una caja herméticamente cerrada.

Ostensiblemente se ha demostrado que cuando un electrón y un positrón se aniquilan para liberar energía, dos granos de luz aparecen, o más exactamente: dos rayos Gamma. Estos se hallan íntimamente relacionados entre sí, y cuando uno de ellos sufre una transformación, el otro recibe inevitablemente su influencia, sin que ningún nexo físico ordinario exista entre los dos fotones Gamma; obsérvese la semejanza de este fenómeno con aquellos que estudia la Parapsicología.

Las experiencias que han verificado el crudo realismo de este fenómeno, secuencialmente vienen a demostrar la existencia de la Cuarta Dimensión. Incuestionablemente, los variados fenómenos de levitación auténtica, fueron siempre posibles mediante el agente extraordinario de la Cuarta Vertical.

No está de más afirmar, en forma enfática y sin mucha prosopopeya, que la levitación mística es una elevación inusitada del cuerpo físico por encima del suelo. Como quiera que muchas gentes no conocen ni el “abecé” de esta cuestión, conviene citar a varios anacoretas que ante diversos públicos levitaron.

Empecemos con San Esteban, Rey de Hungría, ínclito señor medieval, muerto en el año 1.038, quien flotara en el aire una noche, cuando oraba en su tienda.

Continuemos con San Dunstan, Arzobispo de Canterbury, perínclito varón de Dios, quien precisamente el día de la Ascensión de Dios –17 de mayo de 988–, se elevara milagrosamente hasta la majestuosa bóveda de la catedral.

Siguen, en orden sucesivo, varios esclarecidos cenobitas e insignes damas de reconocida santidad. Veamos: San Ladislao de Hungría –1.041-1.095–, renombrado anacoreta, quien en histórica noche flotara sobre el suelo, mientras oraba en el famoso Monasterio de Warasdin.
Santa Cristina –1.150-1.224–, la admirable. Ilustre mística que habiendo sido ya dada por muerta, se elevara deliciosamente hasta la bóveda de la Iglesia en pleno servicio fúnebre.

Santa Isabel de Hungría, insigne matrona; San Edmundo, Santa Ludgarda –afamada religiosa–, el bienaventurado Guilles de Santarem, la misteriosa Margarita de Hungría, la espiritual Santa Dulcelina, el preclaro Santo Tomás de Aquino –famoso Señor de Sabiduría–, Santa Agnés de Bohemia y muchos otros que sumergidos dentro de la Cuarta Dimensión, flotaban durante el éxtasis. ¡Elevaciones extraordinarias, mágicos vuelos, salidas rápidas en vertical; suspensiones, ascensiones, pasadas, transportes, circuitos aéreos a gran altura: éxtasis, júbilo y arrobamiento!

Dice la leyenda de los siglos –y esto lo saben los divinos y los humanos–, que cuando nuestro hermano Francisco de Asís –1.186- 1.226– llegó al ocaso de su vida, se multiplicaron sus éxtasis en el Monte Averno. Su bien amado discípulo, el hermano León, quien dichoso le llevaba alimentos, le encontraba siempre en estado de arrobamiento fuera de su gruta, a buena altura, flotando sobre la perfumada tierra. A veces llegaba hasta la hayas, desaparecía de la vista, se iba por entre la Cuarta Coordenada.

Y prosiguiendo con esta temática místico-científica, no está de más citar también a Santa Catalina de Ricci –1.522-1.589–, la muy célebre estigmatizada Priora de Prato, quien, cuando en éxtasis entraba, suspendida quedaba en el medio-ambiente circundante.

Muchos otros penitentes cenobitas, como San Francisco de Paula, San Francisco de Alcántara, Santo Tomas de Villanova, San Francisco Javier, etc., se desprendían del suelo en sus éxtasis y se mantenían en el aire, ante el asombro extraordinario de la conciencia pública.

Casos famosos y extraordinarios, por lo insólito e inusitado, fueron ostensiblemente, los de esa mística llamada Teresa de Ávila –1.515-1.582–, descritos por ella misma con lujo de detalles, explicando dialécticamente cómo el mágico poder inefable la absorbía dentro de la “Dimensión Desconocida” mientras oraba. Entonces flotaba, ante las asombradas religiosas. Cualquier día de esos tantos, no importa cuál, aquélla Santa estaba tan alta, sobre el piso, que no pudieron darle la ostia. La doble levitación de Santa Teresa de Ávila y de San Juan de la Cruz, en el Carmelo de Ávila, causaron estupefacción, asombro general. Entonces pudo verse, en el espacio, a esos dos místicos en estado de éxtasis.
Aquel “monje azul”, otrora conocido con el nombre de José de Cuppertino, dicen que se elevó por los aires 70 veces. Este hecho mágico sucedió allá por el año 1.650, motivo por el cual fue canonizado. Cada vez que el mencionado eremita de dulce faz, se desprendía de la dura tierra, profería un clamor. Interrogado por el Cardenal de Lauria sobre este extraño y misterioso grito, en el instante preciso del vuelo, el Santo respondió esotéricamente: “La pólvora, cuando se inflama en el arcabuz, estalla con gran ruido, así también el corazón abrasado por el divino amor. ¡Amén!

Escudriñando viejos manuscritos, con tesón de clérigo en la celda, hemos hallado de la tierra sagrada de los Vedas lo siguiente: “Aquél que meditare en el Centro del Corazón, logrará control sobre el Tattwa Vayú –el principio etérico del aire–, alcanzará también los “Shiddhis” –poderes de los Santos–, Bhuskari, Kechari, Kaya –flotar en el aire, meter su Espíritu dentro del cuerpo de otra persona, etc. –. Alcanzará el Amor Cósmico y todas las cualidades tattwicas divinas”.

El desarrollo substancial del corazón tranquilo, es impostergable e inaplazable cuando se trata de aprender la Ciencia de los Jinas, la Doctrina de la Levitación. Incongruente, inconexo con el “Tertium Organum”, o “Tercer Canon del Pensamiento”, sería el intentar la idoneidad Jina sin haber educido y vigorizado, previamente, los místicos poderes de los Santos en el corazón tranquilo.

Nunca quisiéramos interdecir o vedar las esotéricas prácticas de mágica levitación. Trabucar, aguar, en modo alguno es nuestra intención, sólo proponemos el “sacrificius intelectus” –sacrificio del intelecto–, si es que anhelamos de verdad, el armonioso desarrollo de los Fuegos del Corazón.

La mente teorética y especulativa se expansiona, extiende y desenvuelve a expensas de las sutiles energías del corazón, y esto es muy lamentable. La cerebración intelectiva-mecanicista succiona, vampiriza sin misericordia alguna los poderes vitales del corazón.

A través de muchos años de constante observación, estudio y experiencia, pudimos verificar, plenamente, que el sujeto pseudo-esoterista o pseudo-ocultista, auto-encerrado dentro de su mundillo, “geldre” o “sauquillo” razonativo-intelectivo, en el terreno levitaciones, práctico, resultaba de hecho un verdadero fracaso.

No está de más imitar a José de Cuppertino en sus oraciones y sus éxtasis, a fin de que el corazón, “abrazado por el Divino Amor”, se desarrolle armoniosamente, capacitándonos para penetrar conscientemente, con el cuerpo físico, dentro de la Cuarta Vertical, más allá del espacio tridimensional de Euclides.
ESTADOS DE JINAS

“Si enfrentamos, a campo-través, la historia de los Jinas, hallaremos en el Tíbet Oriental a Milarepa, venerabilísimo y exorable Maestro, ínclito tahar que como cualquiera de los sesenta ancianos de Moktezuma, sabía levitar en la Cuarta Dimensión”.

“Perfecto adepto de mágicas facultades, tuvo la gracia de poder atravesar y visitar innumerables Paraísos Sagrados y Cielos de los Budas de Compasión, donde por la virtud de sus omniabsorbentes actos y extraordinaria devoción, los Dioses que rigen esos dichosos lugares le favorecieron, permitiéndole expresarse acerca del Dharma”.

“Jesús, el Gran Kabir, sumergido con el cuerpo físico dentro de la Cuarta Vertical, caminó sobre las aguas del mar y esto lo saben los divinos y los Humanos”.
“Incuestionablemente, es Felipe –el Apóstol Divino del Rabí de Galilea– el Bendito Patrón de los Estados de Jinas”.

Es pues el caso que pasando mi vida en tantas ocupaciones, hube sin embargo de investigar a fondo los Estados de Jinas. Mirad, señores, si era razón que las razones de este capítulo nos admirasen y alegrasen, cuando pudimos experimentar en forma directa la existencia real de tierras y gentes Jinas.

“Causará asombro que en el primer tercio del siglo XVIII, cuando ya no reinaban los supersticiosos Felipes, el mismísimo Don Juan de Mur y Aguirre, antes Gobernador de San Marcos de Arichoa, en el Perú, creyera a ciegas en la existencia de múltiples islas misteriosas por todos los mares del mundo”.

“Ello se debió a que desde La Gomera y La Palma, enviaban informes más o menos fantásticos al General y a la Real Audiencia, sobre las repetidas apariciones de las soñadas islas, informes que produjeron –dice Viera– nuevos accesos de fiebre de lo maravilloso en los ánimos, moviéndolos a intentar por cuarta vez el descubrimiento de la isla Non-Trabada”.

“Lo cierto es que la Non-Trabada o Encubierta, no se ha vuelto a ver por los mortales desde el siglo XVIII hasta la fecha, porque el escepticismo agresivo que viene reinando en el mundo desde la enciclopedia, no merece otra cosa sino que se haga más tupido y denso el Velo de Maya que a semejantes misterios etéreos, o de la Cuarta Dimensión, recubren”.
“La isla Non-Trabada o Encubierta, mas generalmente conocida por San Borondón –dice Benítez en su Historia de las Islas Canarias–, es uno de aquéllos países encantados que han preocupado a los modernos, otro tanto que el Vellocino de Oro a los antiguos. Y a fe que tenían poderosas razones para ello, porque efectivamente, desde las islas de La Palma, Gomera y Hierro, se solía ver al Oeste-Sur Oeste de la primera, y al Oeste-Noroeste de la última, corriendo en dirección Norte a Sur, una como tierra montañosa, que según el cómputo más generalmente admitido, distaría 40 leguas de La Palma, y que podría tener –no sabemos cómo se mediría– unas 87 leguas de largo por 28 de ancho, y que, pues a veces se veía desde el Suroeste de Tenerife, podría estar a los 28° y algunos minutos de latitud Norte”.

“El día 3 de abril de 1.570, el doctor Hernán Pérez de Grado, Primer Regente de la Audiencia de Canarias, libró una provisión encomendada a las islas de La Palma, Gomera y Hierro, a fin de que hiciesen una averiguación exacta con cuantas personar hubiesen observado la aparición de semejante tierra, o que por otro cualquier conducto, tuviesen pruebas de su existencia”.

“Por virtud de semejantes información, depuso en La Palma el piloto portugués Pedro Vello, natural de Setúbal, quien dijo que, a causa de una tempestad, desembarcó en la isla Non-Trabada con dos de su equipaje, y allí contempló tales y cuales maravillas, fenómenos extraordinarios, huellas de gigantes, etc. Luego, al amanecer, se nubló el cielo, sopló horrísono el huracán, y él, temiendo perder su navío, se volvió a bordo más que de prisa”.

“Al instante de zarpar, perdieron de vista la tierra, y luego que éste cesó trataron de tornar a ella, siéndoles de todo punto de vista imposible el descubrirla, por lo que quedaron muy contrariados, especialmente por dos hombres de la dotación que habían quedado abandonados en la espesura de la selva”.
Esta verdadera Historia Jinas, que aquí a vuestras mercedes se representa, es sacada al pie de la letra de entre viejos cronicones.
Dicen antiguas tradiciones –por cierto muy respetables– que durante la Edad de Oro del Lacio y de la Liguria, el Rey Divino Jano o Saturno –I.A.O., Baco, Jehováh– imperó sobre aquéllas santas gentes, tribus arias todas, aunque de muy diversas épocas y orígenes. Entonces, como en igual época del pueblo hebreo, podía decirse que convivían, felices, Jinas y hombres.

La Jana, Yana, Gnana o Gnosis, no es sino la Ciencia de Jano, o sea, la Ciencia del Conocimiento Iniciático, la Ciencia de “Enoichion” o “del Vidente”, y las variantes de su nombre son tales que hay en cada lengua una, tales como las de Jan, Chhan o Kan, Dan, Dzan, D´jan, Jain, Jian, Ioan, Kwan, Swan, Thanos, Thoan, Chohan, etc., todas equivalentes a la más sublime concepción de un Espíritu Planetario, un Nazada o un Kabir, en el sentido más completo de la palabra.
Para mí la Ciencia Jina no es opinión, si no verdad asentada, y si queréis que os la muestre con la experiencia vivida, escuchad con paciencia el subsiguiente relato.
Treinta veces había visto caer las hojas de otoño, en mi presente re-encarnación, cuando hube de trabajar consciente y positivamente con la Doctrina de los Jinas, o de Jano.

Cualquier noche de maravillas, Litelantes mi sacerdotisa-esposa, me hizo sublime invitación. Encontrábame reposando en el tálamo nupcial, con el cuerpo relajado, boca arriba, en decúbito dorsal. Debo aseverar, con cierta solemnidad y para bien de la Gran Causa, que en esos instantes me hallaba en estado de alerta novedad, de alerta percepción; dormitaba, atento y vigilante, como el vigía en época de guerra. Obviamente anhelaba, con sed infinita, algo extraordinario.

Después de las consabidas invocaciones de rigor, sentí como si otro ser humano se posase sobre mi relajado cuerpo, exactamente sobre aquellas cobijas, frazadas o zarapes que deliciosamente me protegían del frío de la noche.

Incuestionablemente, era Litelantes. La reconocí por la voz, cuando en forma vehemente me llamara con mi nombre de pila. Ostensiblemente, aquella Dama-Adepto, mediante la ayuda extra de algunas gentes Jinas, había conseguido meter su cuerpo físico dentro de la Cuarta Dimensión.

“¡Vamos –me dijo–, vamos, vamos!” y yo, que con ansia infinita siempre había aguardado este instante, presuroso me levanté del lecho. Resulta palmario y evidente que al levantarme así, ayudado, de hecho atravesé la barrera de la velocidad de la luz, quedando entonces de pie junto al lecho de penitente y anacoreta, con el cuerpo físico bien sumergido dentro de la Cuarta Dimensión.
Cualquier gnóstico sincero podría ciertamente hacer los mismo, si en instantes de empezar a dormitar, se concentrara intensivamente en su Divina Madre Natura particular, individual.

Una fórmula mágica, muy especial, es la siguiente:

“Creo en Dios, Creo en mi Madre Naturaleza y Creo en la Magia Blanca”.
“¡Madre Mía: Llevadme con mi Cuerpo. Amén!”

Millares de veces se reza esta oración, en instantes de querer dormitar. Empero, conviene no olvidar aquél dicho vulgar que reza: “A Dios rogando y con el mazo dando”.
Muy ligeramente adormecidos, levantaos del lecho, suplicando, y luego saltad con la intención de flotar en el ambiente circundante. “Tened fe como un grano de mostaza, y moveréis montañas”. Si no lográis flotar, meteos nuevamente dentro de vuestra cama y repetid el experimento. Muchos triunfan de inmediato y otros tardan meses, y hasta años enteros, para lograr su entrada en los Paraísos Jinas.

Después de esta pequeña, pero importante digresión de tipo indicativo, continuemos con nuestro relato:

Salí de mi recámara, con paso firme y decidido; atravesé un pequeño patio, me dirigí a la calle. Cediéndome el paso con mucha reverencia, cierto grupo de damas muy ancianas, se inclinó reverente, ante mi insignificante persona que nada vale, agradecí su especial deferencia. Salí de la ciudad, seguido muy de cerca por aquél grupo de gentes Jinas. Me dirigí hacia las montañas vecinas. Sentí como si me hubiera hundido en un remoto pasado sub-lunar, antiquísimo; comprendí que había penetrado en el Cosmos Inferior.

Se me sometió a pruebas de valor, haciéndome pasar por encima de profundos precipicios. Flotando en el ambiente circundante de la Cuarta Vertical, acompañado por Litelantes y toda la comitiva de gentes Jinas, atravesé el borrascoso océano y llegué a cierto lugar secreto de la vieja Europa. Penetré, valerosamente, en cierto castillo donde hube de contemplar, con asombro, un extraño símbolo bajo el cual había un crucifijo.

El regreso a mi mansión fue relativamente fácil, pues es ley, en la Cuarta Dimensión, que todo regresa a su punto de partida original. Litelantes y yo comentamos muy alegremente todo esto. Obviamente, habíamos logrado un triunfo maravilloso. Días después, continuamos con estos experimentos, aprendimos a meter el cuerpo físico dentro del Cosmos Superior.

Hoy, por experiencia directa, sabemos que con la ayuda de la Madre Divina Kundalini, podemos poner el cuerpo físico en estado de Jinas, para viajar por entre el Cosmos de Arriba.

UN RELATO JINA:
“El Camarada vestido de blanco”.

“El Maestro Adorable, Jesús el Cristo, ha estado muy activo: ha trabajado intensamente, ayudando a la pobre humanidad doliente. El es el Jefe del Movimiento Gnóstico”.
“Aunque parezca increíble, el Adorable Salvador del Mundo estuvo trabajando como enfermero, en los campos de batalla, durante la primera y segunda guerra mundial”.

Vamos a transcribir el conmovedor relato de Don Mario Rosso De Luna, el insigne escritor teosófico. Este relato lo encontramos en “El libro que mata a la Muerte”, o “Libro de los Jinas”, obra formidable de Don Mario.

Veamos: “Extrañas narraciones llegaban a nosotros en las trincheras. A lo largo de la línea de trescientas millas que hay desde Suiza hasta el mar, corrían ciertos rumores cuyo origen y veracidad ignorábamos nosotros. Iban y venían con rapidez, y recuerdo el momento en que mi compañero Jorge Casay, dirigiéndome una mirada extraña con sus ojos azules, me preguntó si yo había visto al amigo de los heridos, y entonces me refirió lo que sabía respecto al particular. Me dijo que, después de muchos violentos combates, se había visto a un hombre vestido de blanco, inclinándose sobre los heridos. Las balas lo cercaban, las granadas caían a su alrededor, pero nada tenía poder para tocarle. El era un héroe superior a todos los héroes, o algo más grande todavía. Este misterioso personaje, a quien los franceses llamaban El Camarada vestido de blanco, parecía estar en todas partes a la vez: en Nancy, en la Aragona, en Soissons, en Iprés, en dondequiera que hubiese hombres hablando de él con voz apagada. Algunos, sin embargo, sonreían diciendo que las trincheras hacían efecto en los nervios de los hombres.

Yo, que con frecuencia era descuidado en mi conversación, exclamaba que para creer tenía que ver, y que necesitaba la ayuda de un cuchillo germánico que me hiciese caer en tierra herido. Al día siguiente los acontecimientos se sucedieron con gran viveza en este pedazo del frente. Nuestros grandes cañones rugieron desde el amanecer hasta la noche, y comenzaron de nuevo a la mañana. Al medio día recibimos la orden de tomar las trincheras de nuestro frente. Estas se hallaban a doscientas yardas de nosotros y no bien habíamos partido, comprendimos que nuestros gruesos cañones habían fallado en la preparación.

Se necesitaba un corazón de acero para marchar adelante, pero ningún hombre vaciló. Habíamos avanzado ciento cincuenta yardas, cuando comprendimos que íbamos mal. Nuestro capitán nos ordenó ponernos a cubierto; entonces, precisamente, fui herido en ambas piernas. Por misericordia divina caí dentro de un hoyo. Supongo que me desvanecí, porque cuando abrí los ojos me encontré solo. Mi dolor era horrible, pero no me atrevía a moverme porque los alemanes no me viesen, pues estaban a cincuenta yardas de distancia y no esperaba a que se apiadasen de mí. Sentí alegría cuando comenzó a anochecer. Había junto a mí algunos hombres que se habrían considerado en peligro en la oscuridad, si hubiesen pensado que un camarada estaba vivo todavía.

Cayó la noche y bien pronto oí unas pisadas, no furtivas sino firmes y reposadas, como si ni la oscuridad ni la muerte pudiesen alterar el sosiego de aquellos pies. Tan lejos estaba yo de sospechar quién fuese el que se acercaba, que aunque percibí la claridad de los blancos en la oscuridad, me figuré que era algún labriego en camisa, y hasta se me ocurrió si sería una mujer demente. Más de improviso, con un ligero estremecimiento, que no sé si fue de alegría o de terror, caí en la cuenta que se trataba del Camarada vestido de blanco, y en aquel mismo instante los fusiles alemanes comenzaron a disparar. Las balas podían apenas errar tal blanco, pues él levantó sus brazos como en súplica, y luego los retrajo, permaneciendo al modo de una de esas cruces que tan frecuentemente se ven en las orillas de los caminos de Francia. Entonces habló; sus palabras parecían familiares, pero todo lo que yo recuerdo fue el principio: “Sí, tú has conocido”. Y el fin: “Pero ahora ellos están ocultos a tus ojos”. Entonces se inclinó, me cogió en sus brazos –¡a mí, que soy el hombre más corpulento de mi regimiento!–, y me transportó como a un niño.

Supongo que me quedé dormido, porque cuando desperté, este sentimiento se había disipado. Yo era un hombre y deseaba saber lo que podía hacer por mi amigo, para ayudarle y servirle. Él estaba mirando hacía el arroyo y sus manos estaban juntas, como si orase, y entonces vi que él también estaba herido. Creí ver como una herida desgarrada en su mano, y conforme oraba, se formó una gota de sangre que cayó en la tierra. Lancé un grito sin poderlo remediar, porque aquella herida me parecía más horrorosa que las que yo había visto en esta amarga guerra. Estáis herido también –dije con timidez–. Quizá me oyó, quizá lo adivinó en mi semblante, pero contestó gentilmente: Esa es una antigua herida, pero me ha molestado hace poco. Y entonces noté con pena que la misma cruel marca aparecía en su pie. Os causará admiración el que yo no hubiese caído antes en la cuenta; yo mismo me admiré. Pero tan sólo cuando yo vi su pie, le conocí: ¡El Cristo Vivo! Yo se lo había oído decir al capellán, unas semanas antes, pero ahora comprendí que El había venido hacia mí –hacia mí, que le había distanciado de mi vida en la ardiente fiebre de mi juventud. Yo ansiaba hablarle y darle las gracias, pero me faltaban las palabras. Y entonces Él se levantó y me dijo: Quédate aquí hoy, junto al agua; yo vendré por ti mañana; tengo alguna labor para que hagas por mí. En un momento se marchó, y mientras lo espero, escribo esto para no perder la memoria de ello. Me siento débil y solo, y mi dolor aumenta, pero tengo su promesa. Yo sé que ha de venir mañana por mí”.

Hasta aquí el relato de un soldado, trascrito por Don Mario Rosso de Luna en “El libro que mata a la Muerte”. Este hecho concreto está demostrando, hasta la saciedad, que Jesús vive todavía con el mismo cuerpo físico que usó en la Tierra Santa.
GENTES JINAS:
Los Mayas, Moisés y los Tuatha de Danand.

“Hace poco tiempo se realizó, en Yucatán, un gran Congreso de Mayas; se realizó en un pueblo que rinde culto a los Dioses. Entre ellos hay un jefe que se reúne con los Mayas. Sin embargo, ese finge ante el pueblo como simple sacerdote católico. Y se realizó el Congreso del Mayab en pleno Atrio de la Iglesia. Fue allí donde un discípulo de la Escuela del gran Ehekatl, manifestó a los sacerdotes y a todos los grandes Iniciados Mayas, que él quería dar el Gran Salto, porque la ciencia magnífica de Ehekatl, relacionada con el Movimiento Cósmico, en modo alguno podría ser entendida por esta humanidad caduca y decadente del siglo veinte. Pedía permiso para dar el Gran Salto, es decir, para meter el cuerpo físico dentro de la Cuarta Vertical definitivamente, y marcharse a otro planeta. Suplicó, se postró en tierra –ante todos– y lloró, y la congregación le concedió el permiso. En presencia de todos metió el cuerpo dentro de la Cuarta Vertical, con procedimientos esotéricos y científicos que la gente ésta, supercivilizada, ignora totalmente. Ahora ese gran Maestro vive en otro planeta”.

“Lo que estamos diciendo aquí, estoy seguro que en modo alguno podría ser entendido por aquellos que están embotellados dentro de los dogmas científicos y dentro de la Geometría tridimensional de Euclides. Pero los Mayas nada tienen que ver con todas nuestras jergas cientificistas; ellos conservan viejas tradiciones milenarias, viven en ellas, y nadie podrá hacerles cambiar de idea”.

“Y aunque parezca increíble lo que voy a manifestar aquí, ante este honorable auditorio que me escucha, todavía en Yucatán existe una ciudad Jina. En ella moran gentes del antiguo Mayab; en ella viven, conservando aun su ciencia, estudiando sus Tablillas Siderales, haciendo sus cálculos de tipo matemático. Estamos seguros de que los famosos super-civilizaciones de esta época, jamás darán con esa gran ciudad del Mayab.”

Incuestionablemente; podemos y debemos aseverar con gran énfasis, la existencia trascendental y trascendente de dos tipos clásicos de Ocultismo.
De todo el variado conjunto de procesos históricos y prehistóricos, relacionado con la Tierra y sus humanas razas, nos es dable inferir dos modalidades Ocultistas, a saber:

a) Ocultismo Innato.
b) Ocultismo Escolástico.
La primera de estas dos corrientes, es ostensiblemente antidiluviana; la segunda es completamente postdiluviana.
Las paralelas exactas de estas dos formas Ocultistas, claramente enunciadas, debemos descubrirlas clarividentemente en las dos modalidades de la ley:
a) Ley Natural y Paradisíaca, Sabiduría de los Dioses.
b) Ley Escrita –Deuteronomio–, Ley Segunda y más Inferior.
Escrito está con caracteres de fuego, en el Libro de la Vida, que cuando los Hijos de Dios, es decir los Elohim o los Jinas, conocieron a las hijas de los hombres, devino espantosa la terrible catástrofe Atlante o Diluvio Universal –Génesis, VI, I
Entonces concluyó el imperio formidable de la Primera Ley y llegó el tiempo del Deuteronomio, o Segunda Ley.

Es demasiado palmaria y evidente la imperfección terrible de la Ley Escrita: tormento de los grandes hombres, por las espantosas limitaciones de la misma y férrea tutela de los pequeños.

Moisés, el insigne caudillo sagrado del pueblo de Israel, congregando a su gente en la llanura de Moab, expone a la vista de todos, los prodigios extraordinarios que el Señor había obrado en su favor, desde que en el Monte Sinaí había sido establecida la Primera Alianza, y repite la Ley con nuevas ilustraciones, pronunciando espantosas advertencias contra sus transgresores y prometiendo justas recompensas y felicidades de todo genero a quienes las guarden fielmente.

Moisés, transfigurado en el Monte Nebo, después de haber bendecido a las doce tribus de Israel, contempla la “Tierra Prometida” –los “Campos Elíseos o Mundo de los Jinas”–, la tierra cuyos ríos manan leche y miel: el Mundo Etérico, la Cuarta Dimensión.

Moisés no murió como los demás hombres: desapareció en el Monte Nebo, nunca se encontró su cadáver. ¿Qué se hizo? Moisés retornó a la tierra feliz de los cantos nórdicos y druidas, se hizo Jina, se convirtió en habitante del Paraíso. Con plena lucidez hemos podido verificar, en forma íntegra, el hecho contundente, claro y definitivo, de que es precisamente ahí, en el Mundo Superliminal, en la Cuarta Dimensión, donde otrora moraban las gentes dichosas de la antigua Arcadía, quiero referirme, en forma especifica, a las humanidades paradisíacas de los antiguos tiempos.

Cuando Juan el Bautista fue degollado, el Gran Kabir Jesús se retira en un barco “a un lugar desierto y apartado” –es decir, a las Tierras de Jinas, a la Cuarta Coordenada de nuestro planeta Tierra–, y es allí donde opera con la multitud el milagro de los cinco panes y los dos peces, de los que comieron nada menos que cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños, sobrando además doce cestos llenos de pedazos. Es ostensible que el Gran Sacerdote Gnóstico, Jesús, hubo de meter también a las multitudes dentro de la Cuarta Dimensión, con el evidente propósito de realizar el milagro.

Antiguas tradiciones irlandesa, consignadas sabiamente en los delicioso cantos de los bardos o rapsodas nórdicos, hablan con justa razón de un extraordinario pueblo Cainita o Inca, es decir, de “Sacerdotes-Reyes”, llamado de los Tuatha de Danand, habilísimo en toda clase de artes mágicas, aprendidas en Tebas.

Obviamente, se trata de un gran pueblo Jina, prototipo del “Judío Errante”, infatigable viajero. Los Tuatha de Danand recorrieron los países mediterráneos, hasta llegar a la propia Escandinavia, donde fundaron, además de una ciudad Lunar y otra Solar, cuatro grandes ciudades mágicas. Llegados de nuevo los Tuatha a Irlanda, desembarcaron en dicha isla protegidos, como Eneas en Cartago, por una espesa niebla mágica –o “Velo de Isis” de la Cuarta Dimensión– que los ocultaba. Con otras palabras diremos que los Tuatha llegaron, de regreso a Irlanda, por entre la Cuarta Dimensión.

Escrito está, en viejos cronicones, la muy celebre batalla de “Madura”, donde ellos se cubrieron de gloria derrotando a los tenebrosos “Firbolgs”. “Era, en efecto, tan grande la excelencia de los Tuatha de Danand, tan poderosas e innumerables sus huestes, que las llanuras se vieron cuajadas de hordas de combatientes que se extendían hasta las regiones por donde se oculta el Sol, al declinar el día. Sus héroes se inmortalizaron ante Tara, la capital mágica de Irlanda”.

“Los Tuatha no llegaron a Erim en barco alguno conocido, ni nadie alcanzó a determinar, claramente, si eran gentes nacidas en la tierra, o descendidas de los cielos, o si se trataba de entes diabólicos, o de una nueva nación que no podría en modo alguno ser humana, si por sus venas no corría la regia sangre de Berthach el infatigable, el fundador de la Ceinne primitiva”.

Al ocurrir la gran catástrofe Atlante, los Tuatha de Danand se metieron dentro de la Cuarta Dimensión definitivamente.
En la Etérica región de nuestro planeta Tierra, habitan dichosas algunas razas humanas. Esas gentes, aun en nuestros días, de tanta amargura, viven todavía en estado paradisíaco. En la Cuarta Coordenada de nuestro planeta Tierra, existen muchas ciudades mágicas de esplendente belleza.

En la Cuarta Vertical terrestre, podemos descubrir los Paraísos Elementales de la Naturaleza, con todos sus templos, valles, lagos encantados y Tierras de Jinas.
Incuestionablemente, es allí, en la “Tierra Prometida”, donde todavía podemos encontrar, dichosos, el Ocultismo Innato y la “Ley Natural” o “Paradisíaca”.

Aquellos Jinas bienaventurados, que felices moran en los “Campos Elíseos”, en la tierra que mana leche y miel, no caen, ciertamente, bajo la regencia del “Deuteronomio” o “Segunda Ley”, que tanto atormenta a los mortales.

Obviamente, las muchedumbres Jinas, como aquéllas conocidas como los “Tuatha de Danand”, moran dichosas en el Edén, bajo la regencia de la “Primera Ley”.

Cuatro esotéricos símbolos mágicos, llevaban siempre consigo los Tuatha de Danand, a través de todas aquellas tierras de sus éxodos legendarios:

1º Una gigantesca Copa o Grial.
2º Una enorme Lanza de hierro puro: fálico símbolo masculino.
3º Una gran Espada Flamígera, símbolo del Fuego Sexual.
4º La Piedra de la Verdad, símbolo de la Piedra Filosofal, Sexual.
Si Moisés, el gran caudillo hebreo, hubiese ignorado la honda significación de esos cuatro símbolos mágicos, jamás hubiera podido convertirse en Jina, en el Monte Nebo.
LA JANA, SWANA, JAINA, JINA, O GNOSIS:
La Doctrina primitiva de la humanidad.

“En el Castillo del Grial, en el Monsalvat trascendente, se encuentra el Santo Grial y la Lanza de Longinus, el centurión romano”.

“No está de más afirmar, en forma enfática, que el Templo del Grial se halla en estado de Jinas”. “El Cáliz simboliza al Yoni femenino y la Lanza alegoriza al Phalus de los misterios griegos”. “En el Cáliz y la Lanza se hallan ocultos los misterios del Lingam-Yoni”. “El camino que conduce a la Auto-Realización Intima del Ser, es absolutamente sexual”.

La conquista del Ultra Mare-Vitae, o Mundo Super-liminar y Ultra-terrestre, sería algo más que imposible si cometiésemos el error de subestimar a la mujer.
El Verbo delicioso de Isis, surge de entre el seno profundo de todas las edades, aguardando el instante de ser realizado. Las palabras inefables de la Diosa Neith, han sido esculpidas con letras de oro en los muros resplandecientes del Templo de la Sabiduría: “Yo soy la que ha sido, es y será, y ningún mortal ha levantado mi velo”.

La primitiva religión de Jano o Jaino, es decir, la áurea solar, quiritaria y super-humana Doctrina de los Jinas, es absolutamente sexual, tú lo sabes. Escrito está con carbones encendidos, en el Libro de la Vida, que durante la Edad de Oro del Lacio y de la Liguria, el Rey Divino Jano, I.A.O., Baco, Jehová, Iod-Heve, imperó sabiamente sobre aquellas santas gentes, tribus arias todas, aunque de muy diversas épocas y orígenes. Entonces, ¡oh Dios míos!, como en épocas semejantes de otros pueblos de la antigua Arcardía, podía decirse que convivían, felices Jinas y hombres.

Dentro del inefable idilio místico, comúnmente llamado “Los encantos del Viernes Santo”, sentimos en el fondo de nuestro corazón, que en los órganos sexuales existe una fuerza terriblemente divina, que lo mismo puede liberar que esclavizar al hombre.

La energía sexual contiene, en sí misma, el arquetipo viviente del auténtico Hombre Solar que debe tomar forma dentro de nosotros mismos.
Muchas almas sufrientes quisieran ingresar en el Monsalvat trascendente, más desgraciadamente, esto es algo más que imposible, debido al “Velo de Isis” o “Velo Sexual Adámico”.

Entre la bienaventuranza inefable de los paraísos Jinas, existe, ciertamente una Humanidad Divina que es invisible a los sentidos de los mortales, debido a los pecados y limitaciones de estos, nacidas del abuso sexual.

Escrito está con caracteres de fuego, en el Libro de la Vida, que en la Cruz Jaina o Jina, se esconde milagrosamente el secreto indecible del Gran Arcano, la clave maravillosa de la transmutación sexual. No es difícil comprender que tal cruz mágica es la misma swástika de los grandes misterios.

Entre el éxtasis delicioso del Alma que anhela, podemos y hasta debemos ponernos en contacto místico con Jano, el sublime y austero Hierofante Jina que en el viejo continente “Mu”, enseñara la Ciencia de los Jinas.

Jana, Swana o Jaina, es pues la Doctrina de ese viejo Dios de la lucha y de la acción, llamado Jano, el Señor Divino de las dos caras, tansposición andrógina del Hermes egipcio y de muchos otros dioses de los panteones mayas, quichés y aztecas, cuyas imponentes y majestuosas esculturas, cinceladas en la roca viva, aun se pueden ver en México.
El mito greco-romano conserva todavía el recuero del destierro de Jano o Jainos a Italia, por haberle arrojado del cielo Cronos o Saturno, es decir, de la recordación legendaria de su descenso a la tierra como Instructor y Guía de la humanidad, para dar a esta la primitiva Religión Natural, Jina o Jaina.

Janna o Jaina es también, obviamente, la maravillosa Doctrina chino-tibetana de Dan, Chhan, Dzan, Shuan, Ioan, Huam o Dhyan-Choan, características de todas las escuelas esotéricas del mundo ario, con raíces en la sumergida Atlántida.

La Doctrina Secreta, la Doctrina Jaina primitiva, se fundamenta en la Piedra Filosofal, en el sexo, en el Sahaja Maithuna. Doctrina gnóstica, infinitamente superior, por más antigua al propio Brahmanismo, la primitiva escuela Jinayana, la del estrecho sendero que conduce a la luz. Doctrina de salvación realmente admirable, de la que en el Asia Central y la China quedan muchísimos recuerdos, como quedan también en la Masonería Universal, donde encontramos, por ejemplo, la superviviencia de la Cruz Jaina o Swástika, de Swan: el Hamsa, el Cisne, el Ave Fénix, la Paloma del Espíritu Santo o Paráclito, Alma del Templo del Grial, el Nous o Espíritu, que no es sino el Ser o Dhyani del Hombre.

Aun en estos tiempos modernos, todavía podemos hallar rastros en Irlanda, de esos 23 profetas Djinas, o “conquistadores de Almas”, que fueron enviados en todas las direcciones del mundo por el fundador del Jainismo: el Rishi Baja-Deva.

FENOMENOS JINAS.

“Siempre he sido investigador, me ha gustado explorar directamente; no atenerme exclusivamente a la cuestión de los libritos, sino ir a ver, a ver qué es lo que hay de verdad en cada cosa. Y les aconsejo a ustedes lo mismo: ser atrevidos en la investigación. Uno tiene que investigar, para descubrir por sí mismo”.

P.- En tiempos de nuestra revolución mexicana, le sucedió a un familiar el siguiente acontecimiento: resulta que en una batalla del estado de Sonora, se perdieron en el desierto, él y un amigo. Después de varios días de caminata, sin tener agua ni alimento alguno, falleció su amigo, a quien al caer la noche sepultó, quedando solo en medio del inmenso desierto. Después de caminar, cerca de una hora, desde el lugar donde lo había sepultado, se acostó cansado a dormir, pero al día siguiente la sorpresa fue muy grande, al ver a su lado el cadáver del amigo, lleno de arena. Sin poder entender este fenómeno, volvió a darle cristiana sepultura. Siguió caminando durante todo el día, y al caer la noche se volvió a dormir y nuevamente se encontró al despertar, al día siguiente, con el cadáver a su lado. Esto mismo le sucedió durante tres ocasiones. Al tercer día, oró profundamente a Dios para que ya no le sucediera más tal fenómeno, y ese último día empezó a encontrar qué comer, hasta que llegó a una población, donde, espantado, narró tal suceso medio muerto de sed y de hambre. ¿Podría ser usted tan amable, Maestro y darnos una explicación al respecto?
R.- Con mucho gusto voy a dar respuesta a la pregunta del caballero.
Fuera de toda duda, podemos catalogar tal fenómeno como un hecho de la Cuarta Dimensión. Ostensiblemente, tanto la personalidad energética como el “yo” psicológico del difunto, se metían dentro de su cadáver, sacándolo de entre la fosa sepulcral mediante el agente de la Cuarta Dimensión, de la Cuarta Coordenada, de la Cuarta Vertical.

Supe de un caso similar, relacionado con un brujo auténtico, de esos que saben meter, en la Cuarta Dimensión, su cuerpo físico. Después de haber sido sepultado, se le encontró una y otra vez, acostado en decúbito dorsal, sobre la lápida de su tumba. Es obvio que, en cada caso, el sepulturero volvía nuevamente a meter tal cuerpo dentro de su fosa, más siempre se repetía lo mismo.

Uno cualquiera de esos tantos días, en que el sepulturero repitiera su ya consabido trabajo, tuvo un instante de descuido que fue suficiente como para que aquel cuerpo desapareciera definitivamente, sin dejar rastro alguno. Es incuestionable que se trataba de un brujo muy bien disciplinado: extraño personaje que, en vida, había enfatizado muchas veces –por cierto entre grupos de amigos–, que él se escaparía del sepulcro, con cuerpo y todo, después de haber sido enterrado.
Cumplió su palabra, es claro, y esto resulta ciertamente prodigioso. Empero, no se confunda esto con el “vampirismo”. Es ostensible que los vampiros también se escapan del sepulcro para cometer fechorías y vampirizar a las gentes vivas, pero regresan siempre al punto de partida original.

Recuerden ustedes, señores, el caso auténtico del conde Drácula. Este vivió en Rusia, realmente; era el alcalde de un pueblo. Estaba casado, más aborrecía a su esposa y constantemente la azotaba. Después de su defunción, el conde Drácula se escapaba del sepulcro y venía a su casa para repetir siempre las mismas azotainas, esas que tanta amargura le dieran a la infeliz mujer. La pobre, exasperada hasta el máximo, puso el caso en conocimiento de las autoridades civiles y religiosas de su época, causando, como es natural, estupor general.

Dicen las tradiciones que varios obispos y clérigos de “misa y olla”, crucifijo en mano y con muchas “camándulas” y agua bendita, resolvieron violentamente interceptar el paso del izquierdo y tenebroso carruaje que siempre salía del panteón, transportando al conde Drácula.

Los clérigos irrumpieron en el puente, intentando detener al izquierdo y fatídico coche nocturno y funeral, pero incuestionablemente, de nada valió todo esto: el carruaje del conde atropelló a aquellos religiosos. Espantados, como lo sabe mucha gente, las autoridades resolvieron abrir aquel sepulcro. Grande fue su asombro, al encontrar el ataúd lleno de sangre y dentro de tal caja mortuoria yacía el cadáver del conde Drácula, completamente conservado. Es obvio que se alimentaba de humana sangre; eso se sabe por las tradiciones, y muy pocas gentes lo ignoran.
Los pies del cadáver estaban llenos de lodo, lo que indicaba, plenamente, el hecho concreto de que aquel muerto se escapaba, precisamente en altas horas de la noche. Todo esto terminó cuando se le clavó una estaca en el corazón.
Con todos estos relatos y explicaciones, en modo alguno quiero afirmar que todos los estados Jinas, o fenómenos tetra-dimensionales, sean de carácter tenebroso.
Es bueno que ustedes, mis amigos, sepan que existen Jinas Blancos y Jinas Negros. Indubitablemente, los poderes de la luz y de las tinieblas, se combaten mutuamente.

Viene a propósito decir, ahora, que hay gentes que saben salir del cuerpo físico a voluntad, tal como lo hemos enseñado anteriormente. Existen sujetos que fuera de su cuerpo físico, pueden invocar o llamar al cuerpo, aun en el caso de encontrarse ya muy lejos de este último. Para mayor comprensión de mis lectores, explicaré esto con otras palabras. Pensad, por un momento, que estáis en la recámara donde normalmente conciliáis el sueño. Imaginad que vuestra Alma se ha transportado, de pronto, al lugar más céntrico del pueblo o ciudad donde habitáis. Incuestionablemente, esa Alma ya está lejos del cuerpo, pues el cuerpo está en la cama y el Alma ha viajado hasta el centro de la ciudad. Y aunque a vosotros os parezca imposible, esa Alma podría, desde el centro del poblado o ciudad donde está, llamar al cuerpo que, dormido, quedó entre el lecho.

Podrá pareceros extraño lo que estoy diciendo; podrá pareceros imposible que tal cuerpo concurra a vuestro llamado, que abandone el lecho, que saliera de casa, que caminando despacito, fuera exactamente a dar con su Alma, que en esos instantes ansiosa lo esperara en el centro de la ciudad.

Vosotros podéis responderme que sólo un perrito muy amigo, dejado en casa, podría ir en vuestra búsqueda. Os parecerá algo insólita la noticia de que un cuerpo pudiera ir en busca de su Alma, más eso es así, no os sorprendáis. Comprendo que ignoráis todo esto, y por eso tal noticia os parece algo inusitada y hasta imposible. Para ilustrar mejor lo que quiero decir, voy a relataros un caso muy interesante.

En cierta ocasión, hube de salirme del cuerpo físico a voluntad. Es claro que yo me sé “desdoblar” y por lo tanto, eso no es un problema para mí.

Me trasladé a la Orden Sagrada del Tíbet, esta congregación tiene su Monasterio en la Cuarta Dimensión. Allí estaba ocupado en el trabajo esotérico, junto con otros hermanos de la Orden. Empero sucedió que el cuerpo físico, que había dejado dormido entre el lecho, aquí en la ciudad de México, D. F., como quiera que hacía muchas horas que dormía, agotó en forma muy natural su estado de sueño profundo, quedando entonces despierto. Sin embargo, yo no podía regresar al cuerpo físico porque en modo alguno quería interrumpir mis labores en el Monasterio. Estaba muy ocupado y continúe sosteniéndome, allá en el Tíbet, a base de fuerza de voluntad, pues es obvio que el cuerpo despierto atrae al Alma.
Como quiera que la situación aquella me resultaba un poco embarazosa, pues no dejaba de interferir con mis actividades dentro del Monasterio, no me quedó más remedio que concentrarme en mi Madre Naturaleza y suplicarle que sacara a mi cuerpo físico, que yacía en México y me lo trajese a la Orden Sagrada del Tíbet.
Mi Madre accedió a mis ruegos, sacando el cuerpo físico de entre el lecho y metiéndolo dentro de la Cuarta Vertical, transportándomelo al Monasterio del Tíbet.
En esos instantes, en Cuerpo Astral me encontraba platicando con otros hermanos de la Orden, cuando comencé a sentir sobre mis hombros una extraña presión. Esta fue para mí la señal de que mi cuerpo físico se aproximaba, y ciertamente, así fue.
Tal experimento lo hice con el propósito de no ser estorbado en mi trabajo esotérico, mientras actuaba en el lejano oriente.
Quien aprende a desdoblarse a voluntad, puede realizar este experimento por sí mismo: alejarse de su cuerpo y luego invocarlo, desde cualquier lugar donde se encontrare.
La Madre Naturaleza siempre nos ayuda, cuando nosotros sabemos amarla realmente.
P.- Maestro, ¿Existe alguna fórmula para llamar a nuestra Madre Naturaleza, cuando estemos en el Astral y queremos traer el cuerpo físico hacia el lugar donde nos encontramos? En caso afirmativo, ¿podría usted enseñarnos esa fórmula mágica?
R.- Con mucho gusto voy a enseñarles, ahora, una invocación mágica preciosa, para que con ella puedan llamar a su Divina Madre, quien se encargará de llevarles el cuerpo al lugar donde ustedes se encuentren en estado anímico:
“Creo en Dios,
Creo en mi Madre Naturaleza,
Creo en la Magia Blanca.
¡Madre Mía: traedme mi cuerpo!”

Esta invocación se repite millares de veces. Y cuando sintáis cierta presión sobre los hombros, es porque el cuerpo físico ya se acerca, ya viene, y cuando lo veáis, ordenadle en forma imperativa, que penetre dentro de vosotros. Podéis estar seguros de que el cuerpo flotará en la Cuarta Dimensión y que penetrará dentro de vosotros por la parte superior de vuestra cabeza anímica, astral o sideral.
Ya en posesión de vuestro cuerpo, flotando en el ambiente mágico de la Cuarta Dimensión, podéis transportaros a cualquier lugar del mundo, ya sea al Tíbet, o a los templos sagrados de Egipto, India, etc.
P.- ¿Es posible regresar a voluntad, con todo y cuerpo, Maestro?
R.- Existe una ley en el mundo de la Cuarta Dimensión, y es que todas las cosas regresan a su punto de partida original. Muchas gentes Jinas pasan la noche entera lejos de su casa, con cuerpo de carne y hueso, y flotando en la atmósfera, regresan a su hogar cuando ya está rayando la aurora, cuando ya está amaneciendo.
Lo interesante del caso es que, al volver a su cama, el cuerpo vuelve a quedar en la misma posición que tenía, antes de levantarse.

En cierta ocasión, al salir yo de mi casa con el cuerpo físico metido dentro de la Cuarta Dimensión, hube de abrir la puerta para salir a la calle. Normalmente, esta última debería haber quedado herméticamente cerrada, más como caso excepcional, tal puerta quedó abierta, todavía no me he explicado el motivo. En otra ocasión, saqué de casa una “maceta”, en la cual había una hermosa planta. La “maceta” regresó, por sí sola, al punto de partida original.

Quiero que ustedes sean prácticos mis estimables amigos; quiero que se conviertan en gentes Jinas, quiero que sean ocultistas verdaderos, no simples teorizantes.
P.- Con el relato que usted nos acaba de hacer, Venerable Maestro, me ha surgido una duda con respecto a los Estados de Jinas. He leído y oído que en los bosques de Irlanda, aparecían poblados enteros de la Cuarta Dimensión a la Tercera, haciéndose visibles y tangibles para los leñadores y cazadores de dichos bosques. Con otras palabras quiero decir que existía una magnífica convivencia, entre los moradores de aquellos lugares y los “seres del misterio”. ¿Podría explicarme qué significa todo esto, Maestro? Sobre todo, me interesa demasiado saber cómo podían pasar tan fácilmente de la Cuarta a la Tercera Dimensión, y viceversa. Una explicación sobre todo eso, es lo que yo le pido.

R.- Amigos míos: en la Lemuria, las gentes vivían normalmente en la Cuarta Dimensión. Por eso se dice que Adán y Eva habitaban en el “Paraíso Terrenal”. Cuando la humanidad se entregó a la fornicación, cuando se desataron las pasiones animales, los seres humanos salieron del “Paraíso”, abandonaron la Cuarta Vertical. Sin embargo, es bueno saber que los poderes para pasar de una Dimensión a otra, de la Tercera a la Cuarta, o viceversa, están latentes en todos los seres humanos y sin embargo pueden manifestarse, hacerse activos, ya en forma esporádica o en forma permanente. Las gentes Jinas citadas por usted, en Irlanda, así como en otros lugares del mundo, tienen esos poderes activos: pueden pasar de una dimensión a otra a voluntad y sin esfuerzo alguno.

Empero, es obvio que mientras más sencilla sea la persona, mientras menos complicada tenga la mente, más fácilmente puede realizar tales maravillas.
No está de más, ahora, recordar a la famosa Isla “Non-Trabada”, la cual fue visible en otros tiempos para la humanidad. Cuentan las tradiciones que esa Isla fue “exorcizada” por un religioso, que equivocadamente la consideraba como “cosa del Diablo”. La “Non-Trabada” o “Encubierta”, no se ha vuelto a ver por los mortales, desde el siglo XVIII hasta la fecha, debido al escepticismo agresivo que desde esa época infectó toda la atmósfera de la Tierra, dañando los sentidos psíquicos de la humanidad. Sin embargo tal isla existe, aunque permanezca invisible para nuestros contemporáneos, que no saben ni entienden estas cosas.

SUCESOS JINAS

P.- A fines de la segunda guerra mundial, se dio el caso, en la ciudad de México, de una niña de escasos cinco años, de nombre María, hija de padres de ínfimos recursos económicos. En una ocasión en que la madre se encontraba enferma, la niña hizo aparecer, delante de tres vecinas, un hermoso ramos de rosas rojas, diciendo que “eran para ponérselas a la Virgen, para que aliviara a su mamá”.
El hecho fue muy comentado, en los alrededores y dentro de la vecindad donde vivía.
En otra ocasión, cayendo en un verdadero estado de éxtasis, balbuceando ciertas palabras que sólo ella conocía, hizo aparecer dos gruesas piedras de oro puro, que ayudaron enormemente a mejorar las condiciones de vida de sus padres.
Después de este asombroso suceso, dio muestras de clarividencia y de don profético. En cierta ocasión, un matrimonio la fue a consultar, por enfermedad del señor. Ella se concentró, cerró los ojos, e instantes después apareció entre sus manos un muñeco de trapo con varios alfileres metidos en el cuerpo. Procedió la niña a sacarlos y luego tiró el muñeco en medio de un “conjuro”, en un bracero donde quemaba azufre, sanando definitivamente al hombre embrujado.
Cuando la niña fue creciendo, tuvo el poder de curar mediante pases magnéticos, teniendo largas “colas” de enfermos que demandaban ayuda y consuelo, y a los cuales sanaba. Pero cuando llegó a tener quince años y se fue interesando por las cosas mundanas, poco a poco degeneraron sus costumbres, hasta convertirse en un ser humano común y corriente.
P.- ¿Me podría usted decir, venerable Maestro, cómo se explican ese tipo de casos.

R.- Esta pregunta resulta, ciertamente, muy interesante, y bien vale la pena contestarla.
Obviamente, aquella niña estaba dotada de poderes Jinas, e incuestionablemente, podía hacer aportes: traer rosas, pasarlas del Mundo Astral al mundo físico, hacer venir, desde distancias, objetos como ese tal muñeco con alfileres, etc
Resulta patente y manifiesto el hecho concreto de que, cuando se interesó por las cosas materiales, cuando se alejó de la espiritualidad trascendente, perdió sus poderes.
Me viene a la memoria, en estos instantes, el caso del enigmático y poderoso Conde Cagliostro.
Cuentan viejas tradiciones que al salir Cagliostro de la prisión de “La Bastilla”, en París, donde estaba preso por el caso aquel del “collar de la reina”, que produjo tanto escándalo, celebró un banquete extraordinario. Francia entera se conmovió, cuando conoció el episodio de este festín.
Notorio fue para los convidados, que el conde Cagliostro poseía, ciertamente, poderes formidables.
La mesa del festín deslumbraba con el oro, la plata y el esplendor de los invitados. Sin embargo, algunos puestos estaban vacíos, pero las viandas servidas. De pronto, algo extraordinario sucede: los puestos vacíos fueron ocupados por personajes que hacía tiempo habían muerto, y los invitados, todos, se llenaron de espanto; más, viendo la serenidad del conde Cagliostro, hubieron de controlarse a sí mismos para comer y beber ante los espectros que sonreían en el banquete; este hecho se comentó en todo París.
Está completamente demostrado que Cagliostro poseía poderes Jinas extraordinarios, pues podía sacar a los difuntos de su Mundo, el Astral para hacerlos venir al mundo físico, y esto es claramente asombroso.
Cuentan por ahí que en otra ocasión, el conde visitó a una familia pobre con el propósito de cenar con esta. Aquella gente se avergonzó un poco, debido a que no poseían ninguna hermosa vajilla, ni cubiertos, ni vasos como para atender a tan rico personaje, en forma decorosa. Cagliostro, comprendiendo todo esto, en presencia de los anfitriones sacó del Mundo Astral una riquísima vajilla de oro puro, vasos preciosos y cubiertos magníficos, y luego pidió con humildad que se sirviera el banquete. Todos los asistentes comieron y bebieron, asombrados, usando tan rica vajilla.
Terminado el festín, Cagliostro obsequió la vajilla a esas gentes, con el propósito de que mejoraran su situación económica.
Aquí en México, durante la época de la colonia, sucedió un hecho Jina insólito, inusitado. Se dio el caso de que un soldado filipino, apareció uniformado con el uniforme del ejército de su país, en pleno “Zócalo” de México, D. F. El hombre fue detenido de inmediato, y cuando se le interrogó, sólo pudo responder, asombrado, que ignoraba cómo había salido de su tierra, ignoraba cómo había sido trasladado, instantáneamente, a esta ciudad de México, y daba datos sobre acontecimientos que habían sucedido en su país en la víspera, el día anterior a su captura.
Investigaciones que se hicieron, confirmaron exactamente todos los datos dados por aquel soldado. En aquella época no existían aviones ni naves que pudieran transportar a cualquier pasajero, desde Filipinas a México, en pocas horas.
Esto, notablemente fue motivo más que suficiente como para que la “Inquisición” católica interviniera, inevitablemente.
Cuentan las tradiciones que ese pobre hombre fue juzgado. No sabemos todavía, si se le quemó en la hoguera, o si solo se le encarceló y se le torturó.
A mí me sucedió otro caso extraordinario. Después de haber puesto mi cuerpo físico en estado de Jinas, de acuerdo con los métodos y procedimientos que a todos vosotros os he enseñado, suspendido en la atmósfera del mundo volé sobre algunas regiones de Sudamérica. De pronto, pasando por encima de una hacienda, me sentí atraído por una fuerza magnética, muy especial, hacia la casa de aquella finca.
Al poner pie en el suelo, pude verificar el hecho concreto de que ciertos vecinos, trabajadores de aquella propiedad, rezaban ardientemente, conjurándome, creían, aquellas ingenuas criaturas, que yo posiblemente, sería algún brujo y es obvio que anhelaban eliminarme, destruirme.
Ya en tierra, los vi avanzar sobre mi insignificante persona, empuñando machetes, mirándome con una ira terrible. Vi un cuarto, aparte, y en él me metí, amparándome tras una mesa. Luego, dando algunos pasos hacia atrás, choqué con una barda o pared. En esos instantes, alcanzaron a golpearme con un palo, hiriéndome en un brazo, más yo hice un gran esfuerzo y metí mi cuerpo dentro de la Cuarta Dimensión. Luego atravesé aquella barda, que ya no fue para mí obstáculo alguno, y flotando en el ambiente regresé nuevamente a mi casa.
Varios días duré con el brazo inflamado, más al fin sanó definitivamente.
P.- Nos podría explicar, Maestro, ¿cómo fue posible que flotando usted dentro de la Cuarta Dimensión, lo vieran aquellos campesinos y cayera en la Tercera Dimensión?
R.- Amigos míos: quiero que ustedes sepan que no en todo tiempo la atmósfera se encuentra en las mismas condiciones. Hay instantes cósmicos especiales, determinados por la radiación de los planetas, durante los cuales objetos y cosas “Jinas” suelen hacerse visibles y tangibles, ante las gentes del mundo físico tridimensional.
Este es mi caso, y entonces es obvio que fui visto por aquellos campesinos, que como quiera que poseen una fe extraordinaria en todos su ritos y oraciones, fácilmente pudieron hacerme descender a aquel lugar. ¿Entendido?
P.- ¿Cómo hizo usted para regresar otra vez a la Cuarta Dimensión y poder así escapar de los campesinos?

R.- Amigos míos: quiero que sepan que en esos instantes, mi cuerpo físico estaba totalmente saturado con las radiaciones del Mundo Astral. Obviamente, sólo me faltaba hacer un gran esfuerzo de voluntad para reingresar a la Cuarta Dimensión. Como quiera que este caso eran tan grave, tenía que hacerlo y lo hice, con magníficos resultados; eso es todo.
En estos momentos surge, en mi memoria, el recuerdo de la mulata de Córdoba, en Veracruz. Esta era una mujer extraordinaria del Estado de Veracruz, México. La “Inquisición” le siguió juicio por “bruja y hechicera”. Ella permaneció serena e impasible, ante esos acusadores y calumniadores.
Se le encerró en un cruel calabozo, y en la madrugada del día fijado para su ejecución, entraron en su calabozo los gendarmes. Estos se quedaron atónitos, asombrados, al verla muy alegre y vestida como para ir a una fiesta.
¿”Cómo ¡Deberías estar vestida de luto, preparándote para la muerte, pues has de saber que vas a la hoguera, donde serás quemada viva con leña verdad y fuego lento, sin derramamiento de sangre”. La mulata respondió, serenamente: “Todavía hay tiempo, señores; cálmense un poco. Ante todo quiero que ustedes vean cómo sé pintar en el muro”.
Luego, tomando un “gis” –trozo de tiza– con su mano derecha, pintó ante ellos, en la barda, un barco con sus velas, amarras, etc. Dirigiéndose posteriormente a sus guardianes, les interrogó diciendo: ¿Qué les parece este dibujo?” Ellos respondieron: “Como dibujo, está muy bien; sólo que a ese barco le falta la tripulación”. “Eso no es problema –contestó la mulata–, ahora mismo se la voy a pintar. Observen, vean”. Al dirigir ellos nuevamente la vista hacia el barco, pudieron ver entonces a la mulata –allí, entre ese dibujo–, despidiéndose alegremente de ellos, diciéndoles “adiós, adiós, adiós”. Y cuando, atónitos y confundidos, miraron al lugar que antes ella ocupara dentro del calabozo, espantados vieron que aquella mujer había desaparecido.
Así fue como la mulata de Córdoba se burló de la Inquisición, mis queridos amigos.
No hay duda que algo similar tuvo que haber sucedido con el conde Cagliostro, pues todos los datos que se han dado sobre su muerte en un calabozo de la “Inquisición”, resultan manifiestamente contradictorios. Nosotros, los gnósticos, sabemos que el conde Cagliostro todavía vive con el mismo cuerpo físico que tuvo en los siglos XVI, XVII y XVIII, etc. En nombre de la verdad tengo que decirles que yo soy amigo personal del conde Cagliostro y que le conozco muy bien.

JINAS BLANCOS Y JINAS NEGROS.

Hay Jinas Blancos y hay Jinas Negros ¿Qué se entiende por Jinas? Si uno mete su cuerpo dentro de la Cuarta Vertical, entra en Estado de Jinas.

Entre los Jinas Negros está pues, lo que llaman “brujerías, aquelarres.” Yo conozco a los Jinas Blancos porque he estado personalmente en el Templo de Chapultepek en México. Más aun, les voy a decir una gran verdad, se las voy a confesar: Yo soy miembro activo del Templo Chapultepek. En ese Templo tenemos una copia del Santo Grial; en ese Templo tenemos un salón maravilloso y allí se reúnen, los hermanos gnósticos. Quien está dirigiendo ese Templo, ahora, es el Maestro Rasmussen y su esposa –ambos son gnósticos–. Allí se sigue al Cristo, son Jinas Blancos.
De manera que vean ustedes las dos antípodas: Jinas Negros y Jinas Blancos y ambos los conozco por experiencia directa, no porque lo que otros digan o dejen de decir”.
Hay muchos modos de hacer invocaciones. Considero que las mejores invocaciones se hacen, siempre, estando uno fuera del cuerpo físico, o bien con el cuerpo metido dentro de la Cuarta Vertical. Si uno, por ejemplo, pone su cuerpo físico dentro de la Cuarta Vertical, puede hacer todas las invocaciones que quiera, y con muy buen éxito.
Pero, ¿cómo se mete el cuerpo físico dentro de la Cuarta Vertical? Pues es cuestión de tener un poquito de fe, señores, de fe. Se acuesta uno del lado izquierdo. Pone uno su cabeza acá, sobre la palma de la mano izquierda. Luego se concentra en Harpócrates, pero hay que saberlo llamar. Dice uno: HAR-PO-CRA-TIS, con concentración plena en Harpócrates, que es un Deiduso que maneja una variante de la Fuerza Crística.
Así es como se pronuncia: HAR-PO-CRA-TIS. Se concentra uno invocando a Harpócrates, pero profundamente, y luego, cuando ya se sienta uno que tiene mucha “rasquiña” en el cuerpo, no debe rascarse porque si uno se rasca, se daña el experimento.
Tiene uno que acostarse del lado izquierdo y en la forma como están metidos los pollitos dentro del huevo. Tiene uno que hacerlo en esa forma, y obtiene mucho éxito.
Conviene, por ejemplo, poner un cascarón –de esos de huevo– encima de una mesa, pintadito de azul. Pero para eso hay que hacer una operación mágica: se despunta un huevo, se le saca la yema y la clara; pero, antes de hacer esa operación, se hace pasar el huevo por agua tibia, entibiarlo. Luego sí se despunta, se le saca la yema y la clara, se pinta de azul, se coloca sobre una mesa, y enseguida, sí, a imaginarse, a verse con la imaginación que uno está metido dentro de ese cascarón, bien concentrado en Harpócrates, que es un Deiduso, un Angel de la Luz. No vayan ustedes a confundirlo con una “Arpía” de la media noche. No señor: ese es un Angel de la Luz.
Entonces, bien concentrados en Harpócrates, cuando comiencen a sentir “rasquiña”, no se rasquen, pues al rascarse se daña el experimento. Luego, entonces, cuando uno comienza a verse así como “medio infladón”, como hinchado, es la señal de que ya está entrando en la Cuarta Dimensión. Al verse así, debe sentarse suavemente en la cama. Se sienta uno suavemente, con los pies en el suelo, y se va uno poniendo de pie. Y ya de pie, dar un saltito alargado, con la intención de flotar. Si flota en el ambiente circundante, es porque ya lo logró, ya está el cuerpo metido en la Cuarta Dimensión.
Con el cuerpo metido en la Cuarta Dimensión, ustedes pueden viajar hacia donde quieran. Solamente les está prohibido llevar su cuerpo físico a otros planetas, es un factor inviolable. Conténtense, entonces, con viajar dentro del planeta Tierra, no vayan a violar leyes. Se puede viajar, por ejemplo, a las ciudades mágicas que fundaron los Tuatha de Danand, en Europa hay ciudades mágicas; los mayas, en Yucatán, tienen otras ciudades mágicas, y allí se pueden recibir instrucciones. Pueden viajar también al templo de Chapultepek, en México. Eso sí, no les aseguro que los dejen entrar. Si los dejan entrar, bien, y si nos los dejan entrar, conformidad. Si no los dejan entrar, entonces se dan cuenta que todavía hay que trabajar mucho sobre sí mismos, que tienen que disolver el Ego animal, eso es claro.
Esto se llama, pues, “viajar con el cuerpo físico en estado de Jinas”, y resulta extraordinario.
P.- Maestro: ¿le puedo hacer una pregunta?
R.- Sí.
P.- En caso de llegar a flotar, ¿en qué forma se trasladaría uno, a través de la Cuarta Dimensión?
R.- Pues, francamente, nunca había pensado en eso, ¿saben? Yo llego y doy el saltito, y salgo volando y luego sigo volando.
P.- ¿Y cómo llega uno a un lugar que no conoce?
R.- Es cuestión de telepatía, telepáticamente, va uno captando el sitio hacia donde se va yendo, poquito por poquito, despacio. Eso sí: lo que puede suceder es que golpee uno y no le abran, porque muchas veces llega uno a un cierto templo de misterios, por ejemplo, y como no está preparado, de ahí lo sacan corriendo. De manera que, hay que saber, pues, dónde va uno a meterse, no ir uno a meterse donde no debe. Hay lugares donde todos son puros Mahatmas, puros Hierofantes, y cuando llega un principiante, de ahí lo sacan corriendo.
Así pues que, todo esto que hemos platicado esta noche, resulta interesante. Ahora, a quienes les cueste trabajo irse con el cuerpo físico desde la cama, puede hacerlo –si quieren “estar de pascuas”– en otra forma diferente: tratar primero de “salir a voluntad en astral”, aprovechando el estado de transición entre vigilia y sueño. Es decir, cuando ya esté entre dormido y despierto, se levanta uno “suavecito” de la cama, pone sus pies en el suelo y se erige de pie, se levanta. Si vuelve uno a mirar qué quedó en la cama, quedó el cuerpo, pero tiene uno que aprovechar el estado de transición entre la vigilia y el sueño. Entonces “se desdobla, como decimos, en astral”. Y si luego quiere cargar el cuerpo, pues retírese del cuerpo, salga caminando en astral, pero llamando al cuerpo físico: “Venid, venid detrás de mí, camina tras de mí; ven, cuerpo, obedéceme!” Una solución es concentrarse ahí, en ese cuerpo. El se va levantando y se viene detrás, sin saber nosotros a qué hora ese cuerpo penetra dentro de uno, y ya ha quedado con el cuerpo físico dentro de la Cuarta Vertical.
Yo lo he hecho, yo sé hacerlo, yo no le encuentro ningún trabajo a eso, me ha parecido demasiado fácil. Ahora, uno con el cuerpo dentro de la Cuarta Vertical, sí puede hacer grandes invocaciones. Si uno llama al Angel Anael, por ejemplo; si uno pronuncia el nombre del Angel Anael y el mantram AUM varias veces, puede que tarde –a veces un Maestro de esos está muy ocupado y tarda en venir–, pero cuando llega, queda uno asombrado al ver al Maestro, al Ángel del Amor: el cabello rubio sobre sus espaldas, su túnica blanca y lleno de extraordinaria belleza y de una gran sabiduría. Uno, en presencia de Anael, siente como que regresa a la infancia, le provoca jugar inocentemente, se siente uno dichoso. Si uno le pregunta algo al Ángel Anael, le contesta con una sabiduría exacta: nunca jamás falla.
P.- Maestro: hace poco conocí a una persona que tenía un dibujo parecido a este que le estoy mostrando, con un ojo muy feo, de color azul. Yo le pregunté: “¿qué es?”, y no me quería responder. Sólo dijo: “¡No, no te interesa; es mi dios!” Así me dijo.
R.- Bueno, allí dice que “es Zanoni”, pero en este caso yo diría que la forma no está muy buena, que es un poco siniestra. No hay duda que se trataba de un mago negro, porque el Ojo de la Sabiduría, con el que se representa a Dios, está muy bien hecho y con trece rayos, es decir, que es el Ojo de la Verdad y simboliza al “Anciano de los Días”. De manera que ese fue un mago negro, el que le hizo esa mala jugada.
Así pues, vean ustedes qué interesante es el trabajo de Alta Magia. Ya, en la forma práctica, se necesita paciencia. Yo, en honor a la verdad les digo: para aprender a meter el cuerpo físico en estado de Jinas, “me eché” todo un año: me acostaba, invocando, por ejemplo, a Harpócrates, adormeciéndome ligeramente, chequeando detenidamente el sueño. Pero muchas veces me levantaba, salía a caminar, daba el salto y luego volvía a meterme en la cama otra vez. Y a veces lloviendo, salía al patio de la casa, muy convencido de que ya, y daba el saltito, ¡y nada! En cambio, sí “me pegaba una buena lavada”, y en tiempos de invierno, ustedes saben lo que es eso ¡todo un año! Milagrosamente no me dio una bronconeumonía.
Bueno, lo curioso del caso fue que, un día de esos tantos, como catorce veces me había levantado de la cama, haciendo el mismo experimento. Por ahí como a la quinceava salida, di el saltito alargado con la intención de flotar, y al fin funcionó. Dije: “¡Maravilloso! Bueno, ya allí, en ese estado, sí pude irme para donde quise. Luego lo seguí haciendo y lo seguiré haciendo.

Para que esto dé buen resultado, debe uno aprovechar el momento preciso de despertar. Si está uno durmiendo profundamente, y de pronto se despertó, inmediatamente debe dar un saltito alargado, pero sin pensarlo, porque si mete un poquitín de razón, ya le falla. Instantáneo, automático, sin uno pensar, por puro instinto, debe dar el saltito, y verán que resulta: quedan flotando, en estado de Jinas.
Bueno, lo cierto es que uno, con el cuerpo metido en la Cuarta Vertical, puede verdaderamente invocar a los Maestros. Puede invocar si quiere, por ejemplo, a Orifiel o a Michael. Se puede invocar a quien se quiera: al Maestro Kout-Humi, al Maestro Moria, o platicar con los seres inefables, aprender directamente, con ellos, las grandes verdades, la Gran Sabiduría. Más tiene uno también que cuidarse de los tenebrosos, porque los tenebrosos atacan. No digo que no atacan: sí atacan. Entonces tiene uno que aprender a formar un círculo mágico a su alrededor, un círculo bien hecho, que lo imagina uno de color blanco a su alrededor, bien hecho. Combina uno la imaginación y la voluntad, en vibrante armonía, y forma su círculo alrededor. Con ese círculo se protege uno de los tenebrosos, para que no nos puedan atacar. Y además, debe aprenderse uno, de memoria, las “Conjuraciones de los Cuatro” y “de los Siete”, que sirven para la defensa. Con esas Conjuraciones, se defiende uno muy bien, los tenebrosos huyen, pero hay que “echarlas” con fuerza, en el momento de peligro.
Hay muchos otros mantrams que podemos irles enseñando, a medida que ustedes avancen en estos estudios. Hoy he querido indicarles cómo meter el cuerpo físico en la Cuarta Dimensión; les he platicado que hay Jinas Blancos, que hay Jinas Negros y que hay Tierras de Jinas. Las Tierras de Jinas son tierras de la Cuarta Dimensión. Esta es el “Paraíso Terrenal”, de que habla la Biblia; los “Campos Elíseos”, como también se le dice, el “Edén”. Allí encuentra uno humanidades bellísimas de carne y hueso, que viven al lado de nosotros; sin embargo, las gentes no las ven. Son gentes que viven, que comen y se reproducen. Son personas; la única ventaja es que no tienen Ego. ¿Lo ven, qué ventaja tan formidable? No tienen Ego, son inocentes, puras, bellísimas. Son razas de carne y hueso, humanos que saben de los de aquí, de la gente que vive en el mundo de las tres dimensiones, y ven con horror a esta gente. Son razas que no han salido del Edén, que viven en el Edén.
De manera que la gente que vive aquí, en este mundo de tres dimensiones, no es la única gente el planeta Tierra; hay otras razas viviendo actualmente en la Cuarta Vertical, y son personas, humanos, pero eso lo viene uno a evidenciar, a verificar, cuando aprende a entrar en la Cuarta Vertical. Antes no; antes puede ser hasta un motivo de creencia, o de incredulidad, o de carcajada, o de sarcasmo, o de un cuento para niños pequeños; pero cuando uno, ya, de verdad, se entrenó en el uso, o mejor dijéramos, en aprender entrar en la Cuarta Dimensión, eso se vuelve una realidad tremenda.

En todo caso, este es el Esoterismo Práctico. Más vale ser prácticos, y no perder nuestro tiempo en teorías de enjundioso contenido que no nos llevan a ninguna parte. ¡Hay que ser prácticos, eso es todo!

OTROS TESTIMONIOS JINAS
DEL MAESTRO SAMAEL AUN WEOR.

“En tiempos de Antagerges, hubo el caso, pues, en Persia, de una tribu que apareció por allí, una tribu muy extraña. Bueno, y aquella tribu vivía en sus casas, triunfante, victoriosa, y entonces Antagerges resolvió someterlos, llenarlos de impuestos y dominarlos, y mandó gentes para someterlos a su cetro. Pero cuando las gentes llegaron a buscarlos, a buscar aquella raza, aquella raza había desaparecido: ya no habían casas ni había nada en el lugar donde antes estaban. Sin embargo, recibió Antagerges un regalo muy extraño, enviado por las gentes de esa raza. Recibió unas plumas de águila, que tenía su significado; significaba que hasta que él no fuera dueño del elemento aire, no podría llegar a dominarlos a ellos. Recibió algo que significaba que hasta que él no dominara el elemento agua, no podría someterlos a ellos. Recibió un topo, que significaba que hasta que el no dominara el elemento tierra, no podría llegar a dominarlos a ellos. Y recibió también algo, una salamandra, lo que significaba que hasta que el no dominara el fuego, no podría dominarlos a ellos. Para poder ellos someterse a él, le exigían dominio del fuego, de los aires, de las aguas y de la tierra. El día que él lograra ese dominio, con mucho gusto ellos se sometería a su cetro. Antes no, porque no se le reconocía autoridad”.
“Qué hizo aquel gran señor, aquel gran rey? ¡Callarse el pico; no le quedó más remedio! Si él no dominaba los elementos, ¿qué iba a hacer?”
P.- Maestro, las leyes que rigen esa Cuarta Coordenada, ¿son iguales a las de esta tercera dimensión?
R.- Son distintas las leyes, porque en la Cuarta Vertical se puede flotar con cuerpo de carne y hueso. En la Cuarta Vertical, las leyes son distintas; eso es claro.
P.- Maestro, tengo entendido que aquí, en el bosque de Chapultepek, hay un templo en estado de Jinas. ¿Puede usted pasar a cualquier hermano hacia ese templo, pero con cuerpo físico?
R.- Sí se puede, cuando los Adeptos del templo lo autorizan; porque no vamos nosotros a echar abajo las puertas del templo, ¿no? Hay que, primero, tener la autorización. Todo eso tiene sus leyes; uno no tiene derecho a entrar, al templo de Chapultepek, si antes no es debidamente autorizado, y para ser autorizado, pues tiene uno que merecérselo. Ese es un templo de la Cuarta Vertical; eso es todo.

Ahora, meterse uno dentro de la Cuarta Vertical, no es tan difícil, no es tan difícil. Con un poquito de práctica, se hace. Todo lo que se necesita es tener fe, mucha fe.
P.- ¿Se sale vestido?
R.- Pues, por lo común se va uno con “piyama” ¿no? Por eso, antes de salir de la casa, es aconsejable hacer el ensayo: dar el saltito, para ver si flota; porque no sería muy agradable salir uno con “paños menores” a la calle. No, uno hace primero el ensayo, adentro, para ver si flota, y si flota, pues se da el lujo de irse. Si no flota, es porque no “agarró” la Cuarta Vertical, y entonces vuelve a su camita y repite el experimento.
P.- ¿Y para volver, después de haber viajado en estado de Jinas?
R.- ¿Para volver? Pues hay una ley en la Cuarta Vertical, según la cual “todo regresa a su punto de partida”.
Les voy a contar una experiencia vivida: Cierta vez me puse a llamar a unas personas Jinas, para que me ayudaran. En la Cuarta Vertical viven gentes, razas enteras, y llamé a ciertas personas Jinas de los mundos Jinas, de las tierras Jinas, para que vinieran a ayudarme.
Toda la santa noche, yo ahí, acostado de medio lado, con la cabeza puesta sobre la palma de la mano, llamando a esas personas de los estados Jinas, para que vinieran. Al fin, por ahí a las dos o tres de la mañana, cuando me encontraba en un estado de laxitud muy especial, alguien me toca el brazo. Vuelvo a mirar, y veo a una dama que está allí, joven, que me dice: “¡Bueno, levántese!” Y yo me dije: “Así despierto, como estoy en este momento, y levantarme?” Pero como soy un hombre de fe, pues me levanté de mi cama, me puse de pie.
Luego veo, con asombro, que en mi mesita que había allí con unas sillas, dentro de la recámara, estaban otras dos damas, sentadas alrededor de la mesa. De manera que con ella, eran tres.
Tenían algunos “Tarots”, y a través del “Tarot” ellas consultaban sobre cuál era la que iba a cargar con la responsabilidad de llevarme a mí hacia Europa. Bueno, la “suerte” le cayó a la que me llamó. Entonces ésta me dijo: “A mí me toca llevarlo”. “Se lo agradezco mucho” respondí. Volvió a decir: “¡Salgamos!” Yo caminé, atravesé un patio, agarré un largo pasadizo, abrí la puerta y salí a la calle, al abrir la puerta, no se abrió la puerta física. ¿Qué puerta se abrió? La contraparte de la puerta.
Entonces yo salí a la calle. Dije: “Bueno, como que soy el único que va por entre la Cuarta Vertical”. Más, grande fue mi asombro cuando salgo y encuentro que muchas otras personas, hombres y mujeres, viven en la Cuarta Dimensión, con cuerpo de carne y hueso.
P.- Maestro: ¿los que están en Cuerpo Astral puede ver a los que están en “Jinas”, y viceversa?

R.- Sí, todo; allí se “revuelven” los vivos y los muertos, todo el mundo. Bueno, total que ya, entonces, eché a andar por esas calles; pero me dio, francamente, una gran alegría, era uno de mis primeros viajes, con cuerpo de carne y hueso, entre la Cuarta Dimensión. Tan grande alegría me dio, que resolví levantarme a flote hasta las nubes, y luego, desde allí, tirarme “en picada”, como un avión. Tuve que dejar esas payasadas, esos juegos violentos, y todo, cuando me llamó al orden la dama. Me dijo: “Señor, yo tengo una gran responsabilidad moral con usted. Si usted continúa con eso, pues usted se va a matar, se puede matar. Recuerde que va cargando con el cuerpo; usted puede matarse, porque aquí en la Cuarta Dimensión, puede matarse si continúa así como va. De manera que, por favor le pido que ande con juicio”. “¡Ay, le dije, tiene usted razón”. Entonces seguí viajando con ella y llegamos a Nueva York.
Allá, sobre un apartamento, en un rascacielos, nos aguardaba otro caballero que también estaba aprendiendo a manejar los estados de Jinas. Al llegar nos saludamos, pues me lo presentó la dama aquella. Nos hicimos amigos y entonces ya no solamente me tomó a mí bajo su responsabilidad, sino a él también.
La dama dijo: “¡Vamos a atravesar el océano!” Pensé: “¿En carne y hueso, a esas horas de la noche, y atravesando uno el océano Atlántico?” Por un instante, en cuestión de segundos, acudió a mí una idea: “¿Qué tal si nos saliéramos en estos momentos de la Cuarta Dimensión, aquí, en medio del océano? Si perdiéramos el estado de Jinas, ¿cómo quedaríamos allí, a esas horas de la noche y en mitad del océano Atlántico, rumbo a Europa?”
Bueno, seguimos viajando, hasta que llegamos a las playas de Europa. En aquella época, estaba la segunda guerra mundial.
Bueno, de ahí pasamos hacia algunas tierras de Europa, se veía la barbarie de la segunda guerra, que era pavorosa. Entonces el amigo aquel me dijo: “Aquí tenemos que andar con mucho cuidado, porque vamos metidos dentro de la Cuarta Dimensión y no llevamos documentos de ninguna especie, ni pasaportes, ni ninguna de esas cosas que se usan en el mundo de tres dimensiones. Si desgraciadamente llegamos a perder aquí el estado de Jinas –me dijo–, caeremos en estas tierras y aquí, o nos meten a la cárcel, o nos fusilan. Estamos en plena guerra mundial, aquí perdemos la vida; tenemos que ser muy cuidadosos”.
P.- ¿Y depende de uno mismo, el no perder ese estado de Jinas?
R.- Si, depende de uno tener cierto cuidado, sobre todo al acercarse donde hay puntas de acero, objetos metálicos, de hierro, etc., porque es muy peligroso.
Entonces le dije al amigo: “Bueno, marchemos con cuidado”. La dama aquella, que me conducía, entró a una casa de Europa, donde aguardaba otra persona, la aguarda a ella. Nosotros dos nos quedamos ahí, platicando un poco. El me dijo: “No se que veo dentro de ti, pero en ti hay un poco de ciencia, otro poco de filosofía y bastante de magia”. “En eso tieneS tú razón, le dije; yo soy Samael Aun Weor”.

Aguardamos que la dama aquella sacara a otra persona que estaba esperando allí, una humilde modista que estaba estudiando las Ciencias Jinas. Aguardamos pacientemente, hasta que la sacara, y salió ella también. Después de eso, continuamos nuestro viaje y fui a donde tenía que ir: a un lugar secreto de la vieja Europa. Llegué a donde tenía que llegar, y después de haber estado donde tenía que estar, entonces, de regreso, volvimos nosotros a la casa y me acosté en mi cama, después de ese viaje extraordinario.
P.- El tiempo de la Cuarta Vertical, ¿cómo se compagina con el de la tercera? ¿Se le va la noche en ese viaje?
R.- Pues, francamente, no tuve el cuidado de haber mirado el reloj. En medio de ese experimento, uno no se acuerda del relojito, se olvida uno. Únicamente pensé que el viaje fue largo y que fue maravilloso, muy maravilloso.
También pude evidenciar que lo principal es la fe; por esto: en cierta ocasión estábamos nosotros en una casa, en un pueblo de clima cálido, y como era clima muy cálido, pues ahí la maestra Litelantes se acostó en su lecho y yo me acosté, sencillamente, en el mero piso, en el suelo, para hacer mis experimentos Jinas. Únicamente puse una almohada en el piso, ni siquiera “estera”, porque el calor era insoportable. Quería recibir algo de frescura en el piso. Ustedes saben que en tierra caliente es así. En climas muy cálidos, busca uno el piso y consigue algo de frescura.
Bien, me dediqué a mi trabajo de concentración: vigilando el sueño cuidadosamente y aprovechar así que surgieran los primeros detalles del sueño, para poder levantarme y agarrar la Cuarta Vertical.
La maestra Litelantes me observaba desde su cama, pues estaba despierta. Yo no agarré completamente el estado de Jinas, en ese momento, porque me faltaba sueño –o lo que sea–, pero sí estaba lleno de fe.
Me levanté del piso, en donde estaba acostado, lleno de fe, y dije: “Voy para la calle”. Cuando ella vio que iba para la calle, ni siquiera en “piyama”, sino en “calzoncillos” y la “camisilla”, dijo: “¿Pero cómo se va a levantar este hombre en “paños menores” y salir así a la calle?” Entonces, inmediatamente, se lanzó a la puerta: “¡Un momento!, ¿para dónde va usted?” Pero como en ese momento estaba yo, pues, lleno de fe, abrí la puerta y hasta le di un empujón. Entonces abrí la puerta y salí, y al salir, enfrente había una cantina y la calle estaba llena de gente, porque no era tarde, ella dijo: “A este hombre lo va a agarrar la policía y lo va a meter al bote”.
Sí señor: salí. Ella se asomó, llamándome: “¿Para dónde va, cómo se va a ir así?” Yo iba para donde iba, lleno de fe, y eso es todo. De que podía, podía. Porque tenía que poder; sencillamente, porque tenía que poder.

Caminé una cuadra y ella me estuvo mirando, hasta que a la cuadra me le desaparecí. A la cuadra di el salto, pero con una fe absoluta, y era tan tremenda la fe, que agarré la Cuarta Vertical y fui a donde tenía que ir, a cierto lugar, donde tenía que ir. Floté por encima de aquella ciudad, aquel pequeño poblado, y me dirigí a donde tenía que ir.
Cuando ella vio que me desaparecía, dijo: “Voy a cerrar la puerta; ya, a este hombre, quizás qué le pasará”. Cerró la puerta, trancó. Era una de esas trancas antiguas –algo burdo, pesado–. Al rato, como a la hora, ella se asombró cuando me vio otra vez acostado. Cuando yo regresé, no importó que la puerta estuviese cerrada. Como venía por entre la Cuarta Vertical, atravesé la puerta. Así, con la puerta cerrada, atravesé la puerta.
Pero fíjense ustedes cómo agarré el estado de Jinas: ni siquiera había sueño en ese momento, sino pura fe, nada más que una fe absoluta, sin una pizca de duda. Para hacer una cosa de esas, se necesita alguna de estas tres cosas: o estar en estado de éxtasis, o embriagado por la sabiduría, o estar loco.

EL DESDOBLAMIENTO
ASTRAL

Amigos míos, es necesario que ustedes comprendan la necesidad de aprender a salir del cuerpo físico a voluntad; quiero que entiendan que el cuerpo físico es una casa en la que no tenemos porque estar prisioneros.
Es indispensable entrar en la región de los muertos a voluntad, visitar las regiones celestes, conocer otros mundos del espacio infinito.
Fuera del cuerpo físico uno puede darse el lujo de invocar a los seres queridos que ya pasaron por las puertas de la muerte. Estos concurrirán a nuestro llamado y podremos entonces platicar con ellos personalmente.
Hay magos nigromantes que saben invocar a los fallecidos para hacerlos visibles y tangibles en este mundo físico, pero nosotros preferimos penetrar en la región donde ellos viven, visitarlos, conocer allá en que estado se encuentran, etc.
Fuera del cuerpo físico podemos adquirir pleno conocimiento sobre los misterios de la vida y de la muerte. Fuera del cuerpo físico podemos invocar a los ángeles para conversar con ellos cara a cara, personalmente.
Es bueno que ustedes entiendan que en el pasado nosotros tuvimos otros cuerpos, otras existencias; y fuera del cuerpo físico podremos recordarlas, revivirlas con entera exactitud. La clave para salir fuera de la forma densa, fuera de este cuerpo carnal, es muy sencilla.
Óiganme bien, escúchenme. En esos instantes de transición que existe entre la vigilia y el sueño, uno puede escaparse del cuerpo de carne y hueso a voluntad.
Me viene en estos momentos a la memoria un caso muy especial. Alguna vez llegué a un pueblo y busqué un hotel; empero todos los hoteles estaban llenos, no había hospitalidad para nadie; sin embargo conseguí un alojamiento en un salón de huéspedes. Ahí habían muchas camas donde dormían muchos hospedados. Yo pagué por el último de esos lechos que quedaban libres y en el me acosté a dormir.
Empero, sucedió que por ahí a la media noche un hombre golpeó en aquella casa solicitando también alojamiento. La dueña de la casa lo llevó a nuestro salón diciéndole: “no tengo camas vea, vea, todas están ocupadas”. El pasajero protestó diciendo: “en ninguna parte hay hospitalidad, me resolveré a dormir en este salón aunque sea en el suelo, póngame usted en el piso un petate, alfombra o estera y una almohada para mi cabeza porque estoy muy cansado.
La dueña de aquella casa de huéspedes, conmovida accedió gustosa a lo que el hombre le pidiera. Yo me encontraba despierto viendo y oyendo todo aquello. El citado pasajero acostándose en el suelo se propuso conciliar el sueño.
Observe detalles mientras el hombre estaba en vigilia, se movía a uno y otro lado como queriendo acomodarse al duro piso. De pronto dejó de moverse y entonces veo con asombro una nube grisácea ovoide que fue saliendo de entre sus poros por todo el cuerpo.
Tal nubecilla flotó por unos instantes sobre aquel cansado cuerpo y por último colocándose en posición vertical asumió la forma del peregrino. Me miró fijamente y luego salió de aquel salón caminando normalmente.
He aquí amigos míos lo que sucede siempre en este estado de transición existente entre vigilia y sueño. Tal peregrino se alejó de su forma densa; ustedes todos hacen lo mismo, pero en forma inconsciente. No quiero decirles con esto, que aquel caballero de marras hubiera realizado una salida consciente; sin embargo eso mismo se puede hacer a voluntad positivamente consciente.
Realmente, este es un proceso natural; darse uno cuenta de sus propios procesos naturales, jamás puede ser perjudicial; realizar uno todas sus funciones conscientemente, en vez de hacerlo en forma inconsciente e involuntaria, de ninguna manera es peligroso y, por ello pongo cierto énfasis en la necesidad de aprovechar el instante de transición entre la vigilia y el sueño para abandonar el cuerpo de carne y entrar en la región de los misterios.
Hay gentes incrédulas que dicen ¿que puede usted saber del más allá?, ¿que puede saber lo que hay de “Texas” para arriba ?, ¿acaso usted ha ido al otro mundo y vuelto?, etc., etc.,etc.
Estimables amigos, con este procedimiento les aseguro que ustedes pueden ir al otro mundo y volver; puedo jurarles a ustedes por lo que mas quiero yo en la vida, que yo voy al otro mundo cada vez que quiero, y que ustedes también pueden ir; lo importante es que no tengan miedo.
Cuando yo quiero salir del cuerpo físico a voluntad, aprovecho el instante de estar dormitando, el momento aquel en que uno no esta dormido del todo, ni despierto del todo. En ese preciso momento hago lo que hizo aquel peregrino de mi historia; me levanto suavemente como sintiéndome vaporoso, fluídico, gaseoso, después salgo del cuarto lo mismo que aquel consabido pasajero de la casa de huéspedes y me dirijo a la calle.
El espacio es infinito y volando puedo viajar a todos los lugares de la Tierra o del Infinito. Ustedes pueden hacer lo mismo mis caros amigos; todo es que se lo propongan.
Ante todo no debe uno identificarse con el cuerpo material. En el preciso momento de hacer el experimento deben pensar que ustedes no son el cuerpo, deben comprender que ustedes son almas, deben sentirse como almas, fluídicas, sutiles; después, sintiéndose así, en tal estado, levantarse simplemente de la cama.
Lo que estoy diciendo tradúzcase en hechos mis caros amigos. Óiganme bien, no se trata de pensar que se están levantando, porque ahí se quedarían pensando y entonces no realizarían el experimento. Repito: tradúzcase en hechos lo que estoy enfatizando. Hagan lo que hizo aquel peregrino de nuestra historia; el no se puso a pensar que iba a salir del cuerpo; sencillamente actuó, se levantó del duro piso donde estaba acostado.
Repito con entera claridad. Se levantó sutil, vaporoso, y salió de aquel lugar.¿Hasta cuando me van a entender ustedes? , ¿en que época de la historia de sus vidas van a aprender a salirse del cuerpo a voluntad?.
¿Quieren saber algo del más allá?, ¿quieren platicar con los seres divinos cara a cara?, invóquenlos, llámenlos a gritos cuando estén fuera del cuerpo; es claro que ellos concurrirán por amor hacia ustedes, con el propósito de instruirlos.
Todo lo que se necesita es dejar la pereza y poner atención en el proceso del sueño; las frazadas con que uno se cubre, las cobijas o sarapes resultan muy agradables, le cuesta trabajo a uno dejar la flojera, la inercia. Recuerden que la voluntad es indispensable y si ustedes de verdad se proponen a salir del cuerpo a voluntad, lo conseguirán si siguen con exactitud mis indicaciones.
Todos los hombres sabios del pasado, abandonaban la densa forma para viajar consciente y positivamente en el espacio infinito; entonces platicaban con los Dioses santos y recibían maravillosas instrucciones.
Fuera de este mundo físico, podemos experimentar en forma directa todos los misterios de la vida y de la muerte.
Ahora comprenden ustedes porque pongo tanto énfasis en la necesidad de aprender a salir del cuerpo físico a voluntad.
Pregunta: Maestro, para salir del cuerpo físico ¿se necesita algún aprendizaje antes, o hay alguien que lo sabe hacer de nacimiento?, porque yo he oído a muchas personas que dicen, yo se viajar en astral. ¿Podría explicarme si es lo mismo?
Respuesta: Mi respetable amiga, me parece muy a propósito su pregunta. En nombre de la verdad debo decirle que a mi nadie me tuvo que enseñar a salir en astral. Nací con esa facultad, por eso es que conozco los misterios de la vida y de la muerte. Ahora se explicará usted por si misma de donde saco estos conocimientos que escribo en mis libros.
Sin embargo, mi caso no es una excepción: mi esposa Litelantes también sabe salir del cuerpo físico a voluntad; salimos juntos, visitamos los templos de Misterios, ayudamos a muchas gentes de remotos lugares, investigamos misterios, hablamos con los Dioses, los Angeles y con los Devas inefables y regresamos al cuerpo físico trayendo los mismos recuerdos. Esto es similar a cuando dos personas salen de casa a dar un paseo en día Domingo y regresan hablando sobre las distintas ocurrencias del camino.
En los distantes rincones del planeta Tierra hay muchas gentes que saben salir del cuerpo a voluntad; es necesario que ustedes también aprendan a hacerlo para que conozcan las grandes maravillas de la naturaleza y del cosmos y para que sepan que es lo que hay mas allá de la muerte.
Pregunta: Maestro, usted nos dice que para salir en astral hay que aprovechar le momento en que uno está entre vigilia y sueño; ¿en otros momentos no puede uno hacerlo?.
Respuesta: Distinguida señorita: quiero que usted sepa que cuando ya se está práctico en esto de la salida en astral, puede escaparse del cuerpo físico a voluntad, aún cuando el cuerpo carnal este sentado o esté de pié; empero, repito, esto último es para gentes muy prácticas. Lo normal, lo natural, es acostarse uno en su cama para desdoblarse.
Pregunta: Maestro, ¿se puede invocar a algún maestro en especial para que nos ayude a salir en astral?
Respuesta: Bien amiga. Permítame decirle que hay seres invisibles que nos ayudan; sin embargo, ustedes pueden pedirle auxilio a su propia Madre Divina Particular. Me refiero a su Madre Naturaleza propia, porque es obvio que cada cual tiene la suya. Ustedes deben suplicarle en el nombre del Cristo que los saque del cuerpo en aquel preciso instante en que se hallen en estado de transición entre vigilia y sueño.
Pregunta: Maestro, ¿existe alguna oración especial para llamar a nuestra Madre Naturaleza Particular?, ¿podría usted enseñárnosla?.
Respuesta: Bondadosa discípula que me está escuchando, voy a darle un consejo que le servirá a todo el mundo. Acuéstese usted boca arriba en su cama con el cuerpo bien relajado y adormézcase recitando con su pensamiento y con su corazón la siguiente plegaria:
“Creo en Dios Creo en mi Madre Divina Y creo en la magia blanca Madre mía, sacadme de mi cuerpo”
Recite usted con toda devoción y con intensiva fe esta oración mágica. Recela millones de veces, si hay necesidad, adormeciéndose. Empero, recuerde usted aquel dicho que dice: ” a Dios rogando y con el mazo dando”.
Cuando ya se sienta en ese estado de lasitud propia del sueño, al empezar en su mente las primeras imágenes ensoñativas, venza la pereza, por favor se lo ruego, y sintiéndose como un fantasma sutil y delicado, haga lo del peregrino de nuestra historia del salón de huéspedes, levántese de la cama y salga de su casa, ¿entendido?.
Pregunta: Maestro, ¿le podemos pedir a nuestra Madre Naturaleza Particular que nos lleve a determinado lugar, o ella nos lleva a donde debemos ir de acuerdo con nuestra preparación?
Respuesta: Esta bien la pregunta que usted ha hecho. La Madre Divina sabe a donde cebe llevarnos a cada uno; sin embargo, también podemos solicitarle que nos lleve a tal o cual lugar y si ella quiere hacerlo esta bien. Empero, si ella no quiere llevarnos a donde nosotros deseamos, sino que mas bien nos transporta a otro lugar diferente, debemos acoger con gusto su decisión, porque es claro que nuestra Madre sabe lo que necesitamos, lo que mas nos conviene.
EL DESDOBLAMIENTO ASTRAL 2ª parte

Tratándose de proyecciones del EIDOLON y viajes suprasensibles fuera del cuerpo físico, tenemos mucho que decir. En los instantes en que escribo estas cuartillas, vienen a mi memoria acontecimientos extraordinarios, maravillosos.
Repasando viejos cronicones de mi larga existencia, con el tesón de clérigo en la celda, surge Eliphas Lévi.
Una noche cualquiera, fuera de la forma densa, anduve por doquiera invocando el alma de aquel fallecido que en vida se llamara: Abate Luis Constans (Eliphas Lévi). Es obvio que lo encontré sentado ante un viejo escritorio, en el salón augusto de un antiguo palacio. Con mucha cortesía se levantó de su sillón para atender respetuosamente a mis salutaciones.

Vengo a pediros un gran servicio -dije- quiero que me deis una clave para salir instantáneamente en cuerpo astral cada vez que lo necesite.
Con mucho gusto -me respondió el abate- pero antes quiero que me traiga usted mañana mismo la siguiente lección: “¿Qué es lo más monstruoso que existe sobre la Tierra?”. Dadme la clave ahora mismo, por favor… “¡No!. Tráigame usted la lección y con mucho gusto le daré la clave.”

El problema que el abate me había planteado resultó convertido en un verdadero rompecabezas pues son tantas las cosas monstruosas que existen en el mundo, que francamente yo no hallaba solución.

Anduve por las calles de la ciudad observando, tratando de descubrir lo más monstruoso y cuando creía haberlo hallado, entonces surgía algo peor; de pronto un rayo de luz alumbró a mi entendimiento. ¡Ah! Me dije: Ya entiendo. Lo más monstruoso tiene que ser de acuerdo con la Ley de Analogías de los Contrarios, el antipolo de lo más grandioso…

¡Bueno!. ¿Pero qué es lo más grandioso que existe sobre la faz de este afligido mundo?. Vino entonces a mi translúcido la montaña de las calaveras, el Gólgota de las amarguras y el gran Kabir Jesús agonizante en una cruz por Amor a toda la Humanidad doliente.
Entonces, exclamé: ¡El Amor es los más grandioso que existe sobre la Tierra!. ¡EUREKA! ¡EUREKA! ¡EUREKA!. Ahora he descubierto el secreto: El odio es la antítesis de lo más grandioso.

Resultaba evidente la solución del complejo problema; ahora es indubitable que debía ponerme nuevamente en contacto con Eliphas Lévi. Proyectar otra vez el EIDOLON fue para mí cuestión de rutina, pues es claro que yo nací con esa preciosa facultad. Si buscaba una clave especial, lo hacía no tanto por mi insignificante persona que nada vale, sino por muchas otras personas que anhelan el desdoblamiento consciente y positivo.

Viajando con el EIDOLON o doble mágico muy lejos del cuerpo físico, anduve por diversos países europeos buscando el abate; más éste por ninguna parte aparecía. De pronto en forma inusitada, sentí una llamada telepática y penetré en una lujosa mansión; allí estaba el abate pero…

¡Oh!. ¡Sorpresa!. ¡Maravilla!. ¿Qué es esto?. Eliphas convertido en niño y metido entre su cuna. Un caso verdaderamente insólito ¿verdad?. Con profunda veneración, muy quedito me acerqué al bebé: Maestro traigo la lección; lo más monstruoso que existe sobre la Tierra es el odio. Ahora quiero que cumplas lo que me prometisteis. Dadme la clave… Empero, ante mi asombro, aquel chiquillo callaba mientras yo desesperaba sin comprender que el silencio es la elocuencia de la Sabiduría.

De vez en cuando le tomaba entre mis brazos, desesperado, suplicándole, mas todo en vano, aquella criatura parecía la esfinge del silencio. ¿Cuánto tiempo duraría esto?. ¡No lo sé!. En la eternidad no existe el tiempo y el pasado y el futuro se hermanan dentro del eterno ahora.

Al fin, sintiéndome defraudado, dejé al chiquillo entre su cuna y salí muy triste de aquella casa vetusta y solariega. Pasaron los días, los meses y los años y yo continuaba sintiéndome defraudado, sentía como si el abate no me hubiera cumplido su palabra empeñada con tanta solemnidad; mas un día cualquiera vino a mí la luz. Recordé entonces aquella frase del Kabir Jesús: “Dejad que vengan los niños a mí, porque de ellos es el reino de los cielos”.

¡Ah!. Ya entiendo; me dije a mí mismo. Es urgente, es indispensable, reconquistar la infancia en la mente y el corazón “Hasta que no seáis como niños no podréis entrar en el reino de los cielos”. Ese retorno, ese regreso al punto de partida original, no es posible sin haber antes muerto en sí mismos; la esencia, la Conciencia, está desafortunadamente embotellada entre todos esos agregados psíquicos que en su conjunto tenebroso constituyen el EGO. Sólo aniquilando tales agregados izquierdos y sombríos, puede despertar la esencia en estado de inocencia primieval. Cuando todos los elementos subconscientes han sido reducidos a polvareda cósmica, la esencia es liberada. Entonces reconquistamos la infancia perdida.

Novalis dice: “La Conciencia es la propia esencia del hombre en completa transformación, el ser primitivo celeste”. Resulta palmario y manifiesto que cuando la Conciencia despierta, el problema del desdoblamiento voluntario deja de existir. Después de que hube comprendido a fondo todos estos procesos de la humana Psiquis, el abate, en los Mundos Superiores, hízome entrega de la parte segunda de la clave regia.

Ciertamente fue ésta una serie de mántricos sonidos con los cuales puede uno, en forma consciente y positiva, realizar la proyección del EIDOLON. Para bien de nuestros estudiantes gnósticos, conviene establecer en forma didáctica, la sucesión inteligente de estos mágicos sonidos. A) Un silbo largo y delicado, semejante al de un ave.

B) Entonación de la vocal “E” (eeeeeeeee) alargando el sonido con la nota “RE” de la escala musical.
C) Cantar la “R” haciéndola resonar con el “SI” musical, imitando la voz del niño en forma aguda; algo semejante al sonido agudo de un molinillo o motor demasiado fino y sutil (rrrrrrrrrr).
D) Hacer resonar la “S” en forma muy delicada, como un silbo dulce y apagable (ssssssssssss).
Aclaración: el punto A) es un silbo real y efectivo. El punto D) es sólo semejante a un silbo…
ASANA.- Acuéstese el estudiante gnóstico en la posición del hombre muerto: Decúbito dorsal (boca arriba). Abrase las puntas de los pies en forma de abanicos, tocándose por los talones. Adormecido el devoto, en profunda meditación, cantará muchas veces los mágicos sonidos.

ELEMENTALES.- Estos mantrams se encuentran íntimamente relacionados con el departamento elemental de las aves y es ostensible que estas últimas asistirán al devoto, ayudándole, efectivamente en el trabajo de desdoblamiento. Cada ave es el cuerpo físico de un elemental y éstos ayudan, siempre, al neófito a condición de una conducta recta. Si el aspirante anhela la asistencia del departamento elemental de las aves, debe aprender a amarlas. Quienes cometen el crimen de encerrar a las criaturas del cielo en abominables jaulas, jamás recibirán esa ayuda.
Alimentad a las aves del cielo, convertiros en libertadores de esas criaturas, abrid las puertas de sus prisiones y seréis asistidos por ellas. Cuando yo experimenté, por vez primera, con la clave regia, después de entonar el mantram, me sentí vaporoso y ligero como si algo hubiese penetrado dentro del EIDOLON. Es obvio que no aguardé a que me levantaran de la cama; yo mismo abandoné el lecho, me levanté voluntariamente y caminando despacito, salí de casa; los elementales inocentes de las aves amigas metidos dentro de mi cuerpo astral, me ayudaron en el desdoblamiento.

TÉCNICAS
PARA EL DESDOBLAMIENTO ASTRAL

Habla Samael Aun Weor, Buda Maitreya de la Nueva Era Acuaria. Me dirijo a vosotros, hermanos gnósticos. Me dirijo también a los hermanos del Sivananda Aryavarta Ashram, a los hermanos de la Acción Libertadora Americana del Sur, a todas las escuelas: Rosacruces, Teosofistas, Yoguis, etc.Hermanos, ha llegado la hora en que debemos dejar de teorizar, es urgente que vayamos al grano, a los hechos. Mirad en derredor vuestro. Hoy la vida es práctica hermanos, el tiempo de estar teorizando y especulando ya pasó.

En el ocultismo debemos ser prácticos. Es necesario que el ser humano pueda ver esos mundos internos de los cuales habla tanto la Teosofía. Es indispensable que los estudiantes se adiestren en su cuerpo astral. Creo que vosotros no ignoráis el trío aquel de Cuerpo, Alma y Espíritu. Ciertamente el alma está envuelta en un cuerpo astral, es un cuerpo maravilloso. Con ese cuerpo podemos entrar y salir del cuerpo físico a voluntad, podemos visitar los mundos superiores, transportarnos a otros planetas, etc.

Así es como nos volvemos prácticos hermanos, en vez de estar teorizando es mejor asistir a los templos de Jinas, hablar con los Maestros cara a cara, verlos, tocarlos, hablar con los Elohim, los Prajapatis, y poder recibir las enseñanzas directas de labio a oído.

Ha llegado la hora, mis caros hermanos, de ser prácticos. La vida ahora marcha sobre rieles y la teoría se está quedando a un lado. Las escuelas que no se pongan al día en cuestión práctica, prácticamente quedarán echadas al olvido, ¿entendéis?, es decir, quedarán rezagadas, escuelas retardatarias. La vida hoy es práctica ciento por ciento. Aprended pues a salir en cuerpo astral. Voy a daros las indicaciones:

CLAVE DEL MANTRAM FARAÓN

a) Acostaos en vuestro lecho hermanos, repito, acostaos. Es bueno que os acostéis boca arriba. ¿Entendéis?
b) Relajad vuestros músculos ….. ¿ya están relajados?
c) Cerrad vuestros ojos.
d) Adormeceos.
e) Vocalizad ahora el mantram FARAON; ese mantram es maravilloso para salir cuerpo astral. Vocalizad así:
FAAAAAAAAAAAAAAAAA…..
RRRRRRRRRAAAAAAAA….
OOOOOOONNNNNNNNN…
¿Ya vocalizasteis?… Bien hermanos. Ahora voy a darte otro consejo:f) Levanta tus rodillas, oye bien hermano, tus rodillas. Quiero decirte que dobles las piernas. Apoya las plantas de los pies sobre la cama. Claro, al hacer esa operación las rodillas quedan levantadas vertical- mente….¿Verdad? Repetid el mantram nuevamente así:
FAAAAAAAAAAAA
RRRRRRRAAAAAAA….
OOOOOOONNNNNN….
Repetid este mantram muchísimas veces. Podéis vocalizarlo un poquito más suave. También podéis vocalizarlo mentalmente y adormeceos conservando así las rodillas levantadas verticalmente, adormeceos y conforme os vayáis adormeciendo hermanos deberéis imaginar vivamente las pirámides de Egipto. ¿Entendido?

Esto no es trabajoso hermanos, convénzase usted que no es trabajoso. Evite toda tensión mental y adormézcase. El resultado será espléndido. Usted envuelto en su astral despertará allá en los mundos internos, abandonará su cuerpo físico sin saber ni a qué hora, ni cómo. Despertará sí concientemente en su astral, allá lejos en la distancia, dentro de Egipto o en cualquier país del mundo. Bien, creo que usted ya entendió esto hermano, ¿no? Voy ahora a explicarle otros mantrams para salir en cuerpo astral. Escuche, ponga atención, es necesario que usted ponga atención en lo que está escuchando.

Bien, el poder más grande que existe en el mundo, la clave mejor que se conoce para salir en cuerpo astral depende de las fuerzas sexuales. Se le hará raro a usted que le hablemos en esta forma, ¿no? Ponga cuidado, ponga usted atención. Las energías creadoras, la famosa libido de que nos habla Sigmund Freud, es decir, la fuerza sexual cuando está en proceso de transmutación libido genética produce un sonido, un sonido semejante al del grillo.
Bien hermanos, uno puede aprender a usar esa clave para salir en astral. Voy a enseñarla: usted se adormece vocalizando mentalmente las sílabas LA-RA, así:
LAAAAAAAAAAAAAAA…
RRRRRRAAAAAAAAA…
LAAAAAAAAAAAAAAA
RRRRRRAAAAAAAAA…
etc., etc. Pero hay que hacer esta práctica con tenacidad, con constancia. Se vocaliza mentalmente. ¿Entendido? Luego adormézcase. Esas dos sílabas tienen el poder de hacer vibrar intensamente las energías sexuales. Entonces, por lógica deducción, sabemos que tan pronto las energías están en potente y elevada vibración, se produce aquella letra que es el silbido mismo del FOHAT, del fuego: la letra “S”. Esa letra vibra así: SSSSSSSSSSSSSSSSSSSS…..
De cierto, ciertamente esa letra vibra en el cerebelo como si fuese el canto del grillo o un sonido semejante al que producen los frenos de aire comprimido. Cuando usted sienta o mejor cuando usted escuche este sonido, no se asuste. Elévelo de volumen. Usted puede darle mayor resonancia con la voluntad y cuando ya esté el sonido vibrando muy intensamente, cuando tenga ya una gran resonancia, aproveche, levántese de su cama, así como lo oye, levántese de su cama, no se ponga a pensar que cómo hago, que si me levanto con cuerpo o que si me levanto sin cuerpo o que si yo me levanto, ¿dónde queda mi cuerpo?
Por lo común, los estudiantes viven todas esas vacilaciones, todas esas incertidumbres: No comprenden, levántense, les repito, levántense.
Al levantarse la naturaleza se encargará de separar el cuerpo astral del cuerpo físico. Usted todo lo que tiene que hacer es levantarse. Claro, no se trata de levantarse mentalmente, lo que estamos hablando debe traducirse en hechos: ¡Levántese de su cama! Lo del cuerpo, eso no le interesa a usted. Usted lo que tiene que hacer es levantarse y antes de salir de su recámara, dé un saltito con la intención de flotar en la atmósfera.

Si usted flota es porque está en cuerpo astral. ¿Entendido? Si no flota, vuelva y métase dentro de su lecho y repita el experimento. Repito, no se canse, si hoy no pudo, mañana podrá. Muchos discípulos triunfan inmediatamente y otros que gastan meses y hasta años enteros para aprender. En todo caso la tenacidad triunfa.
De manera pues que al sentir usted el sonido, usted se levanta de su cama. ¿Entendido? y saldrá de su cuarto pero antes de salir de su cuarto haga el saltito adentro, dentro de su misma habitación. Dé un salto con la intención de flotar. Si flota es por que está en astral, si no flota es obvio que hay que Empezar de nuevo. Regrese a su cama pues. Esta clave es maravillosa. Es muy importante el astral. Es indispensable que usted logre salir en astral.

CLAVE DEL DISCERNIMIENTO

Otra clave que también ha dado muy buenos resultados para salir en cuerpo astral es la del DISCERNIMIENTO. Durante el día va usted por la calle, por ejemplo, y de pronto se encuentra con un amigo que hacía muchos años no veía. Hermano, debe hacer allí mismo la reflexión… ¿Será que estoy en Astral?…. ¿Será que estoy en el físico?…¿Andaré fuera de mi cuerpo? Dé un saltito con la intención de flotar.
Es claro que si flota es porque está en cuerpo astral.

Que tal si va usted, por ejemplo, por la calle y de pronto se encuentra usted con un amigo que murió de 20 a 30 años atrás. Le advierto que usted mismo se llame al orden, se pregunte a sí mismo: ¿Estaré en astral? Luego dar un saltito, si flota es porque está en cuerpo astral.

Si va usted por la calle, por ejemplo, y de pronto se encuentra usted con una multitud de gente, hermano, un poquito de reflexión…. ¿Cómo es posible que no aproveche la ocasión? Ningún trabajo le cuesta a usted preguntarse a sí mismo: ¿Qué hace usted en esa área? Enseguida haga el ensayo, dé el saltito con la intención de flotar, si flota es porque está en astral seguro.

Si usted, por ejemplo, de pronto ve una vitrina que hay en algún almacén… Hágase la pregunta a sí mismo… ¿Estaré en astral? Después que los estudiantes se han hecho la pregunta a sí mismos y al dar un saltito resultaba que estaban en astral, estaban realmente en cuerpo astral, pero andaban inconscientes, creyendo que estaban en carne y hueso. De manera hermanos que hay que aprender a
DISCERNIR, entiéndanlo bien, a DISCERNIR.

En las horas del sueño normal, se vive en los mundos internos con la conciencia dormida. Allí, en los mundos internos, nosotros los hermanos mayores vemos a los carpinteros en cuerpo astral, en su carpintería, a los vendedores de productos mercantiles en sus almacenes, a los hombres de la rueda manejando sus carros o sus máquinas, etc., etc. Todos están completamente convencidos que están en carne y hueso. Cuando uno le pregunta a algún amigo de esos… ¿En qué plano se encuentra? ¿Dónde cree que está usted amigo mío? Siempre le contestan a uno que están en carne y hueso. Si uno les dice que están en astral, nunca creen, siempre se burlan.Si esas gentes despertaran la conciencia en los mundos internos, serían iniciados, serían iluminados, irían a los templos, se transformarían totalmente. Pero como a esta gente nunca se les ocurre hacer este ejercicio que estamos enseñando, viven siempre con la conciencia dormida.

Si tú haces esta práctica durante todo el día, a cada minuto, a cada segundo, en presencia de una persona que hacía mucho tiempo que no veías, en presencia de un objeto curioso, en presencia de una multitud de gente, etc., etc. Si hacéis la pregunta, es claro hermanos que este ejercicio se te graba muy bien en el subconsciente y el resultado es que por la noche resultáis haciéndote la pregunta en el plano astral y claro, al hacértela en el plano, pues entonces despertáis conciencia… ¿Entendido?

Es que lo que uno hace en el día se repite en la noche durante el sueño. Si tú te acostumbras a hacer este ejercicio durante el día, pues es claro que durante la noche resultas haciéndolo durante el sueño y al hacerlo durante el sueño, pues despiertas conciencia y al despertar conciencia, quedas iluminado. Entonces puedes visitar los templos de la Logia Blanca, entonces puedes invocar a los ángeles.

Por ejemplo, si tú estás en cuerpo astral y quieres invocar a un ángel, por ejemplo, al ángel ANAEL (el ángel del Amor), lo invocáis, podéis invocarlo así:
AAANNNTIAAAAAA
DDAAAUNAAASAAASTAAASSAAA
ANAEL ANAEL ANAEL
¡Venid hacia aquí! ¡Venid hacia aquí! ¡Venid hacia aquí!
¡Por el Cristo! ¡Por el Cristo! ¡Por el Cristo!

Podéis estar seguros que ANAEL concurrirá a tu llamado. ANAEL es un precioso niño, con él podéis platicar lo que queráis, con él podéis aprender muchas cosas. El sabe Medicina, él sabe curar, él se relaciona con todos aquellos asuntos del amor, etc. ANAEL es muy sabio.

Si queréis invocar, por ejemplo, a cualquier ángel planetario, utilizaréis siempre la misma clave que habéis escuchado pero, ante todo, ubicado hermano o hermana. Es decir, el que me esté escuchando, deberéis aprender a salir en cuerpo astral.
En cuerpo astral podéis ir al Shamballa y hablar personalmente con el Divino Maestro Jesús el Cristo. El vive en el Shamballa con su mismo cuerpo resucitado de entre los muertos.

Yo no sé cómo hay gente que se atreve a decir que Jesucristo se reencarnó en Pedro, Juan o en Diego, Chucho, Jacinto, José o no sé quién. La gente tiene tantos errores. Todavía a estas horas de la vida no quieren creer en la palabra de Jesús, no quieren creer en lo que está escrito en el Evangelio. Jesús resucitó, hermanos, y tiene su cuerpo físico, lo conserva, vive en el Shamballa.

El Shamballa es un país del Tíbet, un país que está en estado de Jinas, un país secreto….. ¿Entendido? Bueno hermanos, de manera pues que, aprended a deletrear los mantrams que sirven para salir en cuerpo astral, conoced las prácticas. También vosotros podéis invocar a los seres inefables para que ellos te enseñen a salir en astral. Ellos te enseñan. Si vosotros pues invocáis a HARPOCRATES podéis estar seguros que HARPOCRATES os enseñará a salir en cuerpo astral.

CONCLUSIÓN

Hemos expuesto pues en la presente recopilación los distintos aspectos fundamentales de la clave regia. El pleno y absoluto desarrollo de estas claves, nos permitirán desdoblarnos a voluntad en forma consciente y positiva. Quienes de verdad anhelan convertirse en experimentadores de las grandes realidades en los Mundos Superiores, debe practicar dentro de sí mismos con estas claves.

Paz Inverencial.

V. M. Samael Aun Weor

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