Etiquetas

, ,

“Mediante los mecanismos de la fantasía justificamos siempre nuestras peores infamias, eludimos responsabilidades, buscamos escapatorias, nos auto-consideramos, nos auto-calificamos de la mejor manera, nos creemos justos y perfectos”. Creerse UNO, ciertamente es una broma de muy mal gusto. Desafortunadamente, esta vana ilusión existe dentro de cada uno de nosotros.

         Lamentablemente, siempre pensamos de nosotros mismos lo mejor, jamás se nos ocurre pensar que ni siquiera poseemos una individualidad verdadera. Lo peor del caso es que nos damos el falso lujo de suponer que cada uno de nosotros goza de plena Conciencia y voluntad propia.

         ¡Pobres de nosotros, cuán necios somos! No hay duda que la ignorancia es la peor de las desgracias. Dentro de cada uno de nos existen muchos, miles de individuos diferentes: sujetos distintos, “YOES” o gentes que se pelean por la supremacía y que no tienen orden o concordancia alguna.

         Si fuéramos conscientes, si despertáramos de tantos sueños y fantasías, cuán distinta sería la vida. Más, para colmo de nuestro infortunio, las emociones negativas, las auto-consideraciones y amor propio nos fascinan, nos hipnotizan, jamás nos permiten recordarnos a sí mismos, vernos tal cual somos.

         Es evidente que jamás lucharíamos por conseguir algo que creemos tener. La fantasía nos hace creer que somos poseedores de la individualidad, y hasta existen en el mundo escuelas que así lo enseñan. Es urgente luchar contra la fantasía, porque ésta nos hace creer que somos esto o aquello, cuando en realidad somos miserables, desvergonzados y perversos.

         Pensamos que somos hombres, cuando en verdad tan sólo somos “mamíferos intelectuales” desprovistos de individualidad. El “animal intelectual” está tan hipnotizado por su fantasía, que sueña que es león o águila, cuando en verdad que no es más que un vil gusano del lodo de la tierra.

         La fantasía es una fuerza real que actúa sobre la humanidad y que mantiene al “humanoide intelectual” en estado de sueño, haciéndole creer que ya es un hombre que posee verdadera individualidad, Conciencia despierta, etc. Dentro de cada uno de nosotros existe una falsa creación que no nos permite vernos tal cual somos, sino como suponemos que somos.

         Se requiere una profunda sinceridad y también una considerable re-orientación de los conceptos que sobre uno mismo se tienen, para comprender estos planteamientos de rigurosa Psicología Experimental. Porque, en efecto, son tantas las ilusiones, tantas las formas de orgullo y de las estúpidas maneras de pensar, que a causa de ello no vemos cómo es en realidad la situación dentro de nosotros y cuál es nuestra posición frente a la vida. De allí la necesidad de luchar a muerte contra la fantasía, si es que no queremos ser víctimas de emociones artificiales y de experiencias falsas, las que además de ponernos en situaciones ridículas, detienen toda posibilidad de desarrollo interior. Hemos nacido con un tres por ciento de Esencia libre de “Yoes”. Esta Esencia es enviada por el Real Ser Interior con el propósito de auto-conocerse y Auto-Realizarse, pero ella no puede desarrollarse por sí misma o por obra y gracia de la evolución mecánica, tal como suponen algunos tratadistas del pseudo-ocultismo o pseudo-esoterismo.

         Para que la Esencia o Conciencia pueda desarrollarse, algo nuevo debe ocurrir, algo revolucionario es necesario efectuar. Nos estamos refiriendo al Trabajo sobre nosotros mismos. Trabajar sobre sí mismos implica poner en actividad el escaso margen de libre albedrío que poseemos, es decir, el tres por ciento de Conciencia Libre de “Yoes”.

         Cuando la Personalidad y el Ego quedan pasivos, la Conciencia trabaja, y esto ocurre si uno aprende a dividirse entre OBSERVADOR y OBSERVADO.Si no se produjera esa división, mediante un acto de “RECUERDO DE SI”, entonces la Conciencia libre tampoco puede ayudar en la observación de los “Yoes” que aprisionan el otro noventa y siete por ciento de Conciencia.

         Nadie puede cambiar hasta tanto no inicie la auto-observación de tipo psicológico. La auto-observación permite comprender, por medio de una auto-experiencia directa, que no somos una persona, sino muchas personas o “Yoes”, percepción que se logra cuando uno aprende a dividirse entre OBSERVADOR y OBSERVADO. El OBSERVADOR es la Conciencia Libre de “Yoes”, y LO OBSERVADO es o son las funciones psicológicas: emociones, pensamientos, etc.

         El Trabajo Esotérico nos conduce gradualmente hacia los Niveles Superiores del Ser en consecuencia, los Niveles Superiores del Ser dependen del grado de liberación de la Esencia. Obviamente, la mentira obstaculiza el avance hacia la Montaña del Ser. Eliminando “Yoes Defectos”, podemos llegar a posiciones elevadas en la ESCALA DEL SER, pero un embustero no puede crecer interiormente.

         Todos nosotros, desgraciadamente, poseemos una gran cantidad de “Yoes” que mienten y que además justifican sus mentiras. Existen dos formas de mentir: mentir a los otros y mentirse a sí mismo, pero estas dos formas están indisolublemente unidas la una a la otra.  ¿Qué es mentir? “En lenguaje corriente, mentir quiere decir deformar, o en ciertos casos disimular la Verdad. Esta clase de mentira desempeña un papel muy importante en la vida”, pero la peor forma de mentira es la que surge de la ignorancia, cuando no sabemos que mentimos. “En nuestro actual estado de Conciencia (de sueño y de vigilia), no podemos conocer ESO que se llama “LA VERDAD”, pero podemos simular que la conocemos y eso es mentir”. Cabe decir que “la mentira llena toda nuestra vida. La gente finge saber toda clase de cosas sobre Dios, sobre el origen del hombre, sobre la vida futura, etc., pero en realidad nada saben, ni siquiera sobre sí mismas”.

         La Psicología Gnóstica hace mucho énfasis en la mentira de sí mismos, en la falsa creación que hay dentro de cada uno de nosotros, e indica que a causa de esas falsedades, el “animal intelectual” no es un hombre auténtico sino una imitación de hombre, y hasta una malísima imitación.

     2b420443c3a9d79466098b37e3131d89Para convertirnos en hombres debemos empezar por ahorrar las energías conscientivas que solemos derrochar con las emociones negativas. Las emociones negativas nos vuelven mentirosos. “La mentira produce una desconexión con las partes superiores del Ser. La mentira es una conexión negativa de la Mente, es una dislocación o separación de la Mente con las partes superiores del Ser”.                

 “No obedece las órdenes del Ser quien se deja arrastrar por los pensamientos y emociones inferiores. El Ser es la Verdad y nada más que la Verdad. Para obedecer las órdenes del Ser, las conexiones deben ser perfectas, debe uno aprender a conectarse con él en forma correcta y armoniosa”.

         En principio, si queremos acabar con la mentira, debemos observarnos tal como somos, sin artificios, sin especulaciones intelectuales, sin evasivas de ningún tipo. Cuando una emoción o pensamiento negativo nos embargue, bien vale la pena observar qué tipo de “agregado psicológico” los ha provocado, y después de haberlo observado en acción, debemos someterlo a la técnica de la meditación para comprenderlo y luego eliminarlo.

         Empero, mientras no cambiemos la manera de pensar, el Centro Emocional Inferior obrará siempre de acuerdo con las ideas rancias establecidas en el Centro Intelectual, es decir, obrará mecánica y negativamente. Es obvio que los pensamientos equivocados originan siempre emociones negativas. Para limpiar o purificar nuestro Centro Emocional Inferior, es preciso eliminar los “Yoes” que controlan a la Falsa Personalidad.

         La impureza de nuestros estados emocionales tienen su causa-raíz en la auto-compasión, en la auto-consideración, en el miedo, los celos, los re-celos, la desconfianza, las auto-decepciones, las frustraciones, el aburrimiento, etc. y en general en todas las insinceridades y mentiras con nosotros mismos.

         Todos los seres humanos poseemos una idea equivocada de sí mismos, creemos en nuestros “méritos”, pensamos que somos excelentes personas, creemos que somos conscientes, que tenemos Voluntad, continuidad de propósitos, sentido de la responsabilidad moral, etc. Todo esto hace que nuestra vida emocional se fundamente en la auto-simpatía, en la auto-valoración egoica, por lo que de hecho resulta desastrosa, insincera, mentirosa.

         No debemos tampoco olvidar que existen fuerzas que nos mantienen dormidos, que nos impiden despertar. Según la Gnosis, el “humanoide intelectivo” está hipnotizado por las fuerzas mecánicas de la Naturaleza y también por ciertos átomos malignos (ubicados en su anatomía oculta) que controlan su cerebro, su corazón y su sexo.

         Sobra decir que debido a ese estado de sueño hipnótico, nuestra Conciencia pierde contacto con el Ser. La MITOMANIA, la EGOLATRIA y la PARANOIA constituyen gravísimas expresiones de la mentira de nosotros mismos, a la vez que son óbice u obstáculo para el despertar de la Conciencia.

         Esos estados equivocados de la Conciencia deben ser profundamente analizados por los aspirantes al auto-conocimiento o auto-gnosis, ya que se sustentan con el terrible poder hipnótico del “Órgano Kundartiguador”. Jamás debemos olvidar que la “CULEBRA ABISMAL” u “ORGANO KUNDARTIGUADOR” utilizando la IMAGINACION MECANICA o FANTASIA, que es su agente primordial, trabaja de acuerdo con los intereses de la Naturaleza y nos mantiene sumidos en el estado de trance hipnótico profundo…

         Dicho esto, pasemos ahora a analizar los sobredichos aspectos psicológicos, juiciosamente y por separado. “No está de más enfatizar algo muy penoso que hemos podido verificar a través de muchísimos años de observación y experiencia. Quiero referirme sin ambages a la mitomanía, tendencia muy marcada entre gentes afiliadas a diversas escuelas de tipo metafísico”.

         “Sujetos aparentemente muy sencillos, de la noche a la mañana y después de unas cuantas alucinaciones, se convierten en mitómanos. Incuestionablemente, tales personas de psiquis subjetiva casi siempre logran sorprender a muchos incautos, que de hecho se hacen sus seguidores”.”El mitómano es como un paredón sin cimientos: basta un leve empujón para convertirlo en menudo sedimento”. “El mitómano cree que esto del Ocultismo es como soplar y hacer botellas y de un momento a otro se declara Mahatma, Maestro Resurrecto, Hierofante, etc.”.

         El mitómano tiene por lo común sueños imposibles, sufre invariablemente de eso que se llama DELIRIOS DE GRANDEZA. Esa clase de personajes suele presentarse como reencarnaciones de héroes fabulosos, legendarios, ficticios… Según el Diccionario, la palabra mitomanía significa tendencia morbosa hacia la mentira, o manía de la mentira.

El mitómano, pues, es un mentiroso que ha sustituido la realidad por los sueños,  motivo por el cual los centros de su máquina orgánica se mueven bajo las influencias del Ego que se auto-engaña y pretende engañar a los demás.

La mitomanía está relacionada con ciertos “agregados” infra conscientes que sustituyen, como ya se dijo, lo real por lo imaginario, proceso que sin embargo el mitómano se niega a aceptar, pues se encuentra bajo la necia y sutil influencia de la “JUSTIFICACION DEL MI MISMO”.

         La mitomanía, en sí misma, está entonces compuesta por ciertos “Yoes” que tienen bajo su control a la Imaginación. Establezcamos una exacta diferenciación entre la Imaginación Consciente o “TRASLUCIDO”, y la Infra-Imaginación o Imaginación Mecánica.

         La Imaginación Consciente pertenece a la Conciencia Superlativa del Ser; la Infra-Imaginación es la misma Imaginación pero desnaturalizada por el “Yo”, es el desdoblamiento negativo de la Imaginación Consciente. El mitómano se auto-valora demasiado, sólo piensa en símismo, y desde luego piensa siempre lo mejor, es decir, imagina ser lo que no es.

         Los “yoes” mitómanos, en este tipo de estudios, asumen formas específicas. Por ejemplo, existen mitómanos que creen haber logrado la Maestría por el sólo hecho de pertenecer a ésta o aquélla escuela esotérica o pseudo-esotérica. Otros mitómanos creen haber logrado la perfección absoluta de sus capacidades psíquicas, ya por tener tal o cual percepción extra-sensorial, o ya por manejar intelectualmente un cuerpo de doctrina, etc.

         Hay quienes creen haber alcanzado el “Nacimiento Segundo”, hay quienes viven criticando a los demás, tratando de ayudar a otros, pero sin trabajar en absoluto sobre sí mismos, y hay otros que crean a su alrededor un grupo de discípulos, auto-calificándose de “Maestros”, y así sucesivamente.

         “Yo creo, nos dice el V.M. Samael, que el equivocado sincero, el dormido que sueña que está despierto, el mitómano que se considera super trascendido, el alucinado que se auto califica de “iluminado”, en verdad puede y suele hacer a la humanidad más daño que aquél que jamás en su vida ha ingresado a nuestros estudios.”

         Así, pues, el “Yo” de la mitomanía responde siempre con ESTEREOTIPOS. El mitómano utiliza el lenguaje esotérico para justificar sus locuras, responde siempre con asociaciones mecánicas, creadas por sus formas equivocadas de pensar y de sentir.

         Es obvio que el funcionamiento equivocado de los Centros de la máquina orgánica, sobre todo del Centro Emocional Inferior, fortalece la mitomanía, dando como resultado cierto tipo de cristalizaciones negativas que finalmente se sintetizan en “HANASMUSSEN” o “PERSONALIDADES KALKIANAS”, esto es, en gentes que jamás alcanzarán la Auto-Realización Intima del Ser.

“Los ignorantes ilustrados de esta época tenebrosa le rinden culto al Yo, lo endiosan, lo ponen en los altares, lo llaman ALTER EGO, YO SUPERIOR, YO DIVINO, etc.” Las “PERSONALIDADES KALKIANAS” se encuentran mucho en las diversas corrientes del pseudo-ocultismo reaccionario: escuelas metafísicas, espiritistas, Yogas, mentalistas, etc., donde por cierto hay mucha confusión en lo que respecta al estudio interno del hombre.

         La confusión deviene porque suponen que puede lograrse la transformación interior mediante la observación externa. Pero, en realidad, “el verdadero conocimiento que puede originar en nosotros un cambio fundamental, tiene por basamento la auto-observación directa de sí mismos”.

         “La auto-observación es un medio para modificar las condiciones mecánicas del mundo; la auto-observación interior es un medio para cambiar íntimamente”. “Como consecuencia o corolario podemos y debemos afirmar, en forma enfática, que existen dos clases de conocimientos: el externo y el interno, y a menos que tengamos en sí mismos el Centro Magnético que pueda diferenciar las cualidades del conocimiento, esta mezcla de los dos planos u órdenes podría llevarnos a la confusión”.

         Por eso encontramos “sublimes doctrinas pseudo-ocultistas y pseudo-esoteristas (con marcado cientifismo de fondo) que pertenecen al terreno de LO OBSERVABLE, pero que sin embargo son aceptadas por muchos aspirantes como CONOCIMIENTO INTERNO”. Ese tipo de eruditos, ególatras en un ciento por ciento, dedicados a las especulaciones metafísicas, han convertido al legítimo esoterismo en una teoría más del intelecto, y olvidándose del trabajo sobre sí mismos, se han empeñado en elaborar doctrinas que no conducen hacia la Auto-Realización Intima del Ser.

         Algunos ególatras, o adoradores del “querido Ego”, presuponen la existencia de un “Yo Superior” y de un “Yo Inferior”, enfatizando la idea de que debemos eliminar al “Yo Inferior”, para que supuestamente el “Yo Superior” pueda manifestarse en su totalidad y con todo su poder. Empero no existe, en la naturaleza interior del hombre, ningún “Yo Inferior” ni ningún “Yo Superior”. Lo único que existe es un “Yo” pluralizado, demoníaco y terriblemente perverso, hecho que puede ser evidenciado por cualquiera que inicie el trabajo serio sobre sí mismo.

         El ególatra lucha en forma decidida contra todo aquello que subjetivamente considera inferior a sí mismo, mientras rotula con bellos y sublimes calificativos a aquéllas facetas del Ego que se le antojan “superiores” y “divinales”. El ególatra, en fin, para justificarse a sí mismo utiliza palabras tales como “fraternidad”, “amor universal”, “desarrollo”, “progreso”, etc.

         La Gnosis, fundamentada en la cruda realidad de los hechos, afirma que el “Yo”, el Ego, el “mí mismo”, es una sumatoria de “elementos subjetivos”: odio, codicia, lujuria, envidia, pereza, gula, etc. La artificiosa división en “Yo Superior” y “Yo Inferior”, es pues una triquiñuela intelectual, una argucia del Ego que se niega a morir.

         Los ególatras siempre se suscriben al dogma de la Evolución, no sólo para sentirse tranquilos y satisfechos en el mundo tri-dimensional, sino también para suponer que tienen asegurado su rinconcito en el “más allá”, con lo cual obviamente perpetúan su desvergüenza, desnudez y miseria psicológica, cayendo por último en los Mundos Infiernos, donde involucionan espantosamente.

         El Gnóstico Esoterista no debe jamás rendir culto al Ego, sino que debe anhelar su aniquilación total. El estudiante gnóstico debe partir de la base “CERO RADICAL”, no presumir de virtuoso ni codiciar poderes. El aspirante al auto-conocimiento no debe olvidar que todos los “animales intelectuales” poseemos un psiquismo subjetivo y que lo único digno y decente que tenemos encarnado es la Esencia o Conciencia, lamentablemente embotellada entre millares de “entidades psicológicas” o “Yoes-Defectos”.

         El Ego, evidentemente, no es un elemento digno de culto. De allí la necesidad de reducir a polvo todos esos “bufones”, “tullidos” o “Yoes” que cargamos dentro.  Sólo así podremos desembarazarnos de la EGOLATRIA, aspecto psicológico que ni siquiera los estudiantes gnósticos pueden afirmar que no lo poseen. “Existe el PARANOIDE normal y el PARANOICO enfermo, esquizofrénico, con reacciones violentas, instantáneas y terribles”.

         “El CLARIVIDENTE PARANOICO es orgulloso, le gusta estar aislado, sólo se trata con unos pocos y es muy astuto y desconfiado, se siente infalible, se cree a sí mismo un gran Maestro; piensa que puede dominar al mundo, no le admite razones a nadie, sólo él es sabio, grande y poderoso. Esta clase de clarividentes, cuando reaccionan con odio, malicia, desconfianza, etc., pueden llegar a planear, fría e intelectualmente un asesinato.                                                                                                             

Los rasgos característicos de la Personalidad paranoica, son los siguientes: 1º Hipervaloración del Ego. 2º Desconfianza y exagerada susceptibilidad (emocionalmente desequilibrado y negativo).3º Perversión mental (víctima de sus falsas ideas). 4º Inadaptación social.

          Todas estas características aquí apuntadas, hacen del paranoico un enfermo peligroso y difícil de curar. Naturalmente, la influencia de la Imaginación enfermiza, combinada con ciertas formas de auto-engaño, producen un exceso de auto-valoración egoica que finalmente concluyen en lo que la Psicología Gnóstica define como “PARANOIA”.

          El paranoico, en realidad, es un psicópata altamente peligroso, sobre todo cuando se dedica a algún tipo de estudios esotéricos u ocultistas. Cuando los sentidos internos se manifiestan en una persona que no ha erradicado el “Yo” de la Psicología Experimental, esta persona puede fácilmente caer en la paranoia.

         El paranoico no sólo se considera superior al resto de la humanidad, sino que también es capaz de cometer grandes crímenes. El paranoico, incluso se coloca en situación de juzgar a los demás, puesto que mediante los mecanismos de su fantasía cree que es algo muy grande, súper-trascendido, con capacidad de originar circunstancias en el mundo físico.

         El “Yo” paranoico asume formas enaltecedoras y dignificantes, presume de sabio y de virtuoso, por lo que trata de conducir a los otros hacia lo que él considera “el camino correcto”, arrastrando tras de sí a sus secuaces o seguidores.  Son los paranoicos los que han asesinado a los grandes líderes de la humanidad, los que han adulterado las enseñanzas de los Avataras o Mensajeros de la Divinidad.

         Si analizamos juiciosamente la Personalidad paranoica, encontramos en esa clasificación al “HANASMUSSEN”, con poderes desarrollados, y también al principiante que se auto-califica de “Boodhisattwa”, o de cualquier otra “cosa grande de los antiguos tiempos”, etc. La búsqueda de poderes sólo sirve para acentuar la mundanalidad en cada uno de nosotros; la búsqueda de poderes psíquicos nos convierte en “ADEPTOS DE LA MANO IZQUIERDA”, y secuencialmente fortalece al “Yo” paranoico.

         “Mejor es aniquilar el Ego, para establecer correctas relaciones con los poderes que divinizan”, porque “los poderes del Alma se elevan y se renuevan en la Luz cuando el Ego muere”. En realidad de verdad, “los poderes que divinizan son, precisamente, las cuarenta y nueve partes autónomas y auto-conscientes de nuestro propio Ser”. “Sólo pasando por la ANIQUILACION BUDISTA, eliminando totalmente el Ego, podemos establecer correctas relaciones con todas y cada una de las partes independientes y conscientes de nuestro propio Ser”.

         Eliminando el “Yo” de la Psicología Profunda, alcanzamos la objetividad y la manifestación de pensamientos, sentimientos y acciones que guardan perfecta concordancia con los Niveles Superiores del Ser. Eliminando el “Yo” de la Psicología, hacemos de nuestra vida una OBRA MAESTRA, nos acercamos más a la Voluntad del Padre que está en secreto y todo lo demás viene por añadidura.

         Pero, sin duda alguna, la Mitomanía, la Egolatría y la Paranoia nos incapacitan para comprender estos planteamientos de rigurosa Psicología Experimental… “Los mitómanos se creen dioses, Mahatmas, etc., sin sospechar que ni siquiera tienen Mente individual y Voluntad Consciente”.

         “Los ególatras adoran tanto a su querido Ego, que nunca aceptarían la multiplicidad de Egos dentro de sí mismos”. “Los paranoicos, con todo el orgullo clásico que los caracteriza, ni siquiera leerán este libro”… “Aquellos que se sienten UNO, que piensan de sí mismos lo mejor nunca aceptarían la DOCTRINA DE LOS MUCHOS, ni tampoco desean observar los YOES. Por lo tanto, cualquier posibilidad de cambio se hace en ellos imposible”.

         “No es posible cambiar si no se elimina; más quien se siente poseedor de la individualidad, si aceptase que debe eliminar, ignoraría realmente qué es lo que debe eliminar”. “Empero no debemos olvidar que quien cree ser UNO, auto-engañado cree que sí sabe lo que debe eliminar, más en verdad ni siquiera sabe que no sabe, es un ignorante ilustrado”. Para eliminar las diversas formas de la mentira, el estudiante de la Gnosis debe adquirir, entre otras cosas, la facultad del DISCERNIMIENTO.

         “DISCERNIR” es saber diferenciar, conscientivamente, lo falso de lo real, lo subjetivo de lo objetivo. También es de mucha importancia aprender a CONCENTRARSE, aprender a dirigir la ATENCION DINAMICA.

         La concentración es una fase de la atención consciente, en la que ésta se dirige intencionalmente hacia los cinco cilindros de la máquina orgánica para observar cómo actúa el Ego, es decir, para establecer un “APARATO TRANSFORMADOR” en el punto de entrada de las impresiones.   A la atención consciente se le denomina también “PERCEPCION INTERNA”, que por cierto debe ser plena, natural, espontánea, sin artificios de ninguna especie.

         Cuando la atención reúne estos requisitos, y cuando se hace utilizando el tercer estado de Conciencia, o INTIMA RECORDACION DE SI MISMO, se dice entonces que es una perfecta concentración. La concentración, al hacerse cada vez más y más profunda, nos lleva hacia la meditación trascendental, hacia la meditación de fondo, necesaria para comprender, no sólo la mentira, sino además cualquier “agregado” o defecto de tipo psicológico.

         El estudiante, por medio de una experiencia íntima y directa, debe saber lo que significa la “AUTO-REFLEXION EVIDENTE DEL SER”. Empero no debemos jamás olvidar que es necesario sincerarnos con nosotros mismos, si es que queremos realmente eliminar los “Yoes” mitómanos.

“Desafortunadamente ILATOS, el Demonio de la Mente, siempre se lava las manos, nunca tiene la culpa, jamás reconoce errores”. También el “FARISEO INTERIOR” es óbice u obstáculo para la comprensión de nuestros defectos.

         El “YO FARISEO” esconde los defectos de sí mismo y de los demás; el “YO FARISEO” es hipócrita y mentiroso. Se trata, en los estudios gnósticos, de producir cambios radicales y no de CONTROLAR o REPRIMIR defectos. “El control de los defectos es superficial y está condenado al fracaso”. “Cambios de fondo es lo fundamental, y esto sólo es posible comprendiendo íntegramente cada error”. “Comprensión es lo primero, eliminación es lo segundo”.

         “Eliminando los agregados psíquicos que constituyen el mí mismo, el sí mismo, establecemos en nuestra Conciencia los cimientos adecuados para la recta acción”, para dejar de mentirnos y mentir a los demás. “No es posible eliminar YOES-DIABLOS sin el auxilio de Devi-Kundalini”.

         “IO, nuestra Madre Cósmica particular, es ciertamente el desdoblamiento maravilloso de nuestra Mónada Divina, y aunque carece de forma concreta, puede si así lo quiere asumir humana y maternal figura”. “En el momento supremo de la Magia Sexual, meditad y orad para que no caigáis en tentación”. “En esos instantes de dicha rogad con todas las fuerzas de vuestra Alma, suplicad a vuestra Divina Madre Kundalini que elimine de vuestro interior el YO-DIABLO, el defecto psicológico que a través de la meditación profunda, habéis comprendido en todos los niveles de la Mente”.

        kali “Es incuestionable que si empuñamos valerosamente la LANZA DE EROS, con el sano propósito de reducir a polvareda cósmica (en sucesivo orden) a cada uno de los variados elementos subjetivos que llevamos dentro, brota entonces la Luz”. “Dentro de cada uno de esos variados y pendencieros Yoes gritones que personifican a nuestros errores de tipo psicológico, existe sustancia, Esencia anímica”.

         “Así como el átomo al ser fraccionado libera energía, así también la desintegración de cualquiera de esos Yoes infernales Libera Esencia, Luz”. “Debemos, pues, fabricar Luz, hacer Luz”. “Comprensión es básico en Psicología Trascendental, más es obvio que eso no es todo: necesitamos eliminar”. “En Devi-Kundalini, la Serpiente Ignea de nuestros mágicos poderes, está la clave”…

         Finalmente, para una mejor comprensión del tema que venimos apuntando (sobre la mentira y sus implicaciones), estudiaremos los siguientes aspectos psicológicos:

         LA AUTO-SIMPATIA LA DEPENDENCIA PSICOLOGICA LA CONSIDERACION INTERIOR

“Desgraciadamente, nuestra vida emocional se fundamenta exclusivamente en la auto-simpatía. Para colmo de tanta infamia, sólo simpatizamos con nosotros mismos, con nuestro querido Ego, y sentimos antipatía y hasta odio con aquellos que no simpatizan con nosotros”. La auto-simpatía surge de la identificación con uno mismo, con las cuestiones de la Falsa personalidad, que como se sabe está controlada por “Yoes” muy pesados, pertenecientes al infra-mundo de las 96 leyes.

         La auto-simpatía es un acto de egolatría, de auto-valoración egoica. Cuando alguien no acepta las acciones, pensamientos, emociones y palabras surgidas de nuestro “querido Ego”, el resultado es una emoción negativa de rabia o de odio, es decir, reaccionamos con antipatía. Esto sucede porque “nos queremos demasiado a nosotros mismos, porque somos NARCISISTAS en un ciento por ciento”.

         En otros términos, el AMOR PROPIO es la causa raíz de esto que la Psicología Gnóstica denomina “AUTO-SIMPATIA”.  Al simpatizar únicamente con nuestro “querido Ego”, quedamos incapacitados para comprender a los demás, pero exigimos sin embargo que nos comprendan a nosotros. La antipatía y la simpatía son mecánicas en un ciento por ciento, no sirven para nada, excepto para amargarnos la vida y amargársela a los demás.

         Todos necesitamos de todos y nadie es más que nadie, aunque estemos inflados de orgullo y de vanidad. Es el Ego, el “Yo”, el “mí mismo”, el que presume de auto-suficiente, el que presume de “santo” y de “virtuoso”, el que vive subestimando y criticando a los demás. “La lengua taimada habla de lo que ni remotamente sabe; las palabras mentirosas y la lengua astuta caracterizan al perverso”.

         “PERVERSOS” son todos los “Yoes” que en nuestro interior cargamos. El “Yo” del orgullo es uno de los tantos “elementos subjetivos” que utiliza la Imaginación Mecánica o Fantasía; el “Yo” del orgullo surge cuando alguien se empeña en ser más de lo que realmente es. El “Yo” del orgullo sobre valora todo lo que es personal o propio, el “Yo” del orgullo sólo simpatiza consigo mismo. El “Yo” del orgullo es la antítesis de la humildad.

         Si el estudiante gnóstico quiere alcanzar la real sabiduría, debe ser humilde, y si llega a alcanzar el auto-conocimiento o auto-gnosis, debe ser más humilde todavía. La vanidad, el orgullo, la presunción, la arrogancia, la prepotencia, la auto-suficiencia, la auto-importancia, etc., conducen inevitablemente a la pose pietista, al disimulo, a la falsedad, a la hipocresía, y así sucesivamente.

         Esas diversas manifestaciones de la mentira sólo pueden eliminarse declarándonos una guerra a muerte, despiadada y cruel. Lo contrario, afianzar y fortalecer los auto-engaños, fundamentando nuestra vida emocional en la auto-simpatía, es perder lamentablemente el tiempo. “El miedo y la dependencia suelen confundirse con el Amor, más no son Amor”.

         “La esclavitud psicológica, la dependencia, el depender de alguien, no es Amor. Es únicamente TEMOR y eso es todo”. Al analizar en uno mismo por qué dependemos psicológicamente de los demás, encontramos al “Yo” del miedo como “elemento” fundamental.

         El temor al “qué dirán”, al “dice que se dice”, a lo que otros piensen de nosotros, obviamente nos conduce al disimulo, a fingir lo que no pensamos ni sentimos, a mentir… Cuando uno siente temor por lo que otros puedan pensar, porque tal vez supongan que no somos sinceros, verídicos, valientes, etc., surge entonces la auto consideración. Los “animales intelectuales” se temen unos a otros, creando así diariamente una serie de condicionamientos que, entre otras cosas, destruyen “el perfume de la amistad y la fragancia de la sinceridad”.

         La dependencia psicológica surge por la ausencia total de un trabajo sobre sí mismos. Cuando uno no trabaja sobre sí mismo es espantosamente débil, está sujeto a las variadas condiciones exteriores, es víctima de las mentiras del prójimo y de sus propias y particulares formas de auto-engaño. Las personas que carecen de un conocimiento trascendental, o Gnosis, no se encuentran preparadas para transformar las impresiones y por eso dependen psicológicamente de los demás: su pensar, su sentir y su hacer dependen de lo que otros piensen, sientan y hagan. A consecuencia de la falsa educación recibida, existe dentro de nosotros muchos conceptos equivocados, costumbres mecánicas, sentimentalismos y tradiciones que crean una Falsa Personalidad e impiden llegar a un conocimiento real y definitivo de nosotros mismos.

         Destruyendo los “Yoes” que estructuran la Falsa Personalidad, creamos circunstancias favorables para nuestra propia vida y entonces la esclavitud o dependencia psíquica desaparece. Recordemos que los tiranos se sostienen por el miedo, la debilidad y la ignorancia de las multitudes; recordemos que los amos del Capital se sostienen por la carencia de pensamiento individual, porque no sabemos pensar por nosotros mismos, y así, en tales condiciones, somos esclavos de la propaganda que a diario vemos y oímos a través de los medios de comunicación social.

         La dependencia física y psicológica, ya de la esposa o del esposo, ya de los padres o de los maestros y profesores, etc., suele confundirse con el verdadero Amor. Es decir, confundimos el temor y el respeto con el Amor, creemos que estamos amando, y esto forma parte de la mentira de nosotros mismos.

         Cada persona tiene derecho a crear su propia INDIVIDUALIDAD, a crear su propia forma de pensar, sentir y actuar, pero nada de esto es posible si no trabajamos sobre sí mismos con los tres factores de la Revolución de la Conciencia.

         La comprensión creadora adviene a nosotros cuando estamos en completa libertad consigo mismos, cuando hemos destruido los “Yoes” que nos mantienen en formal prisión. En el círculo exotérico de la humanidad mecánica, existen formas muy sutiles de condicionamientos que originan dependencia psíquica. Cada uno de nosotros debe descubrirlas por sí mismo, mediante el ESTADO DE ALERTA o “RECUERDO DE SI”, procediendo luego a la auto-exploración de aquellos “Yoes” que por miedo imitan las formas ajenas de pensar, sentir y actuar. “Escrito está que en el trabajo esotérico sólo es posible el crecimiento anímico mediante el perdón a los otros”.

         “Si alguien vive de instante en instante, de momento en momento sufriendo por lo que le deben, por lo que hicieron, por las amarguras que le causaron, siempre con su misma CANCION, nada podrá crecer en su interior”. La auto-consideración es una forma muy especial de debilidad psicológica y en todos los casos una forma muy específica de identificación. Quienes desconocen el trabajo interior o trabajo sobre sí mismos, se identifican demasiado con lo que otros piensan de ellos, con la forma en que los tratan, con la actitud que otros asumen. Todo eso les atormenta, hasta el punto de que mantienen una constante predisposición a ofenderse por la menor falta de atención hacia lo que hacen, dicen, piensan o sienten.

         La consideración interior o auto-consideración, es una expresión de nuestra impotencia o incapacidad para aprender a recibir con agrado las manifestaciones desagradables de nuestros semejantes. El mismo hecho de no saber ver el punto de vista ajeno, de no saber colocarnos en la posición de los demás, demuestra que somos víctimas de nuestras falsas ideas, que nos auto-valoramos demasiado, que somos unos ególatras enamorados de sí mismos.

         “En esas circunstancias, queriéndose tanto, auto-considerándose en exceso, es claro que el “Yo” o mejor dijéramos los “Yoes”, en vez de extinguirse se fortalecen espantosamente”. La auto-consideración nos lleva hacia la auto-compasión y nos convierte en esclavos psicológicos.

         La esclavitud psicológica impide el desarrollo de la Esencia. En otras palabras, mientras vivamos haciendo cuentas por el sentimiento de que a uno le deben, mientras vivamos quejándonos de las actitudes ajenas, mientras nos auto-consideremos y nos auto-compadezcamos, NO PODREMOS IR MAS ALLA DE SI MISMOS, nos quedaremos en el pasado, no podremos ser distintos a lo que actualmente somos.

         “Para pasar a un Nivel Superior del Ser, es preciso dejar de ser lo que somos”.El sentimiento de que a uno le deben honores, reconocimientos y satisfacciones, y en general todas las emociones inferiores que surgen cuando el “Yo” no es complacido, o cuando es herido, etc., detienen todo progreso interior del Alma.

         Muchas actitudes hostiles o antipatías mecánicas hacia ciertas personas que ningún mal nos han hecho, se deben precisamente a la auto-consideración. Basta a veces una pésima información acerca de determinada persona, a la que por ejemplo nunca hemos visto ni hablado, para que nazca en nosotros la antipatía hacia esa persona. Esto demuestra una total incapacidad para pensar e investigar por sí mismos y también señala, acusa nuestra vulnerabilidad frente a las potencias del mal.

         El trabajo esotérico nos coloca bajo nuevas influencias. El trabajador esoterista y gnóstico, olvidando que le deben y eliminando de su psiquis cualquier forma de auto-consideración, rechaza la “LEY DEL TALION” (ojo por ojo por ojo y diente por diente”) y aplica la “LEY DE LA MISERICORDIA”, pues no ignora que las disculpas, satisfacciones y humillaciones que a otros exige, también a él le son exigidas. Si esto no se hace, si no se eliminan todas esas formas de la mentira, entonces la Enseñanza Gnóstica se mantendrá siempre como una cosa externa, como una teoría más del intelecto.

V. M. Samael Aun Weor

Guardar

Guardar