Esta Meditación es muy sencilla, basta tomar una posición cómoda, es decir, sentarse cómodamente, los ojos cerrados, ligeramente adormecidos, pasivos.

– La Mente debe quedar completamente vacía de toda clase de pensamientos, emociones, deseos, recuerdos, etc. ; cuando la respiración se vuelve tranquila, también se aquieta la Mente. Con el pranayama se controlan los latidos del prana y la Mente se aquieta.

-Debemos aprender a recibir los mensajes que vienen a través de los Centros Superiores del Ser, y eso solamente es posible estando la mente en estado pasivo, es decir, estando la personalidad en estado pasivo.

– En este tipo de Meditación debemos comprender que nadie puede conocer la Verdad mientras sea esclavo de la Mente.

– Mente existe en todo: Los siete Cosmos, el Mundo, las Lunas, los Soles, no son más que substancia mental cristalizada, condensada. La Mente también es materia aunque más enrarecida; substancia mental existe en los reinos Mineral, Vegetal, Animal y Humano. Mi persona, tu cuerpo, mis amigos, las cosas, mi familia, etc., son en el fondo eso que los Indostanes llaman MAYA (ILUSION), formas mentales vanas que tarde o temprano deben reducirse a polvareda cósmica. Mis afectos, los seres más queridos que me rodean, etc., son simples formas de la Mente Cósmica, no tienen existencia real.

– Aquello que está más allá de la mente es BRAHAMA, el Eterno Espacio Increado, eso que no tiene nombre, lo REAL.

Mantram: AUM. TAT. SAT. TAN. PAN. PAZ. (tres veces).