Actualmente se están difundiendo tanto en Oriente como en el Occidente del mundo, muchas doctrinas filosóficas fundamentadas en el Dogma de la Evolución. La Evolución y la Involución son fuerzas mecánicas que se procesan simultáneamente en toda la naturaleza.

Nosotros no negamos la realidad de estas dos fuerzas, las explicamos. Los basamentos científicos de la Evolución son: las teorías nebulares del origen del Universo, con todas sus innumerables alteraciones, modificaciones, adiciones, restricciones, etc., que realmente nada cambia en la original concepción errónea del proceso mecánico de construcción; y segundo, la caprichosa teoría de Darwin sobre el origen de las especies con todas sus correcciones y cambios posteriores. En realidad, la aparición de nuevas especies como resultado de la Evolución, no pasa de ser más que una simple hipótesis porque jamás se ha podido verificar, nadie ha visto aparecer una nueva especie.

El pensamiento moderno al crear la Teoría de la Evolución, se olvidó de los procesos destructivos de la naturaleza. La razón estriba en el campo de visión intelectual demasiado limitado en estos tiempos, debido a esto se elaboran “teorías de relumbrón”, muy bonitas pero con un número insuficiente de hechos; ninguno de los procesos es ciertamente conocido en forma íntegra y observamos solamente parte del proceso, los hombres dicen que este proceso consiste en cambio de tipo evolutivo.

La mente humana en estos tiempos modernos está ya tan degenerada que hasta se ha hecho incapaz de comprender el proceso inverso involutivo en gran escala. La mente de los eruditos está embotellada en el Dogma de la Evolución que sólo sabe pensar en función de su propio embotellamiento y a los demás fenómenos de destrucción, decadencia y degeneración les aplican los calificativos de evolución, desarrollo y progreso.

Las llamadas razas primitivas europeas de la Edad de Piedra, tales como la de Cromagnon que vivían en las cavernas de la tierra, fue muy hermosa, pero el impulso cíclico descendente involutivo pesaba terriblemente sobre esas razas de origen atlante; finalmente el hombre paleolítico dejó su puesto a su sucesor, desapareciendo casi por completo de escena.

Ninguno de los pueblos verdaderamente salvajes encontrados por los exploradores ha mostrado signo alguno de evolución, por el contrario, en todos los casos sin excepción se han observado signos inconfundibles de degeneración e involución.

Dentro de todo proceso evolutivo existe un proceso involutivo. La Ley de Evolución y su hermana gemela la Ley de Involución, trabajan en forma coordinada y armoniosa en todo lo creado.

DEFINICION Y DESARROLLO

Desde el punto de vista rigurosamente académico la palabra Evolución significa: desarrollo, construcción, progresión, adelanto, avance, edificación, dignificación, etc. Haciendo un enfoque gramatical ortodoxo, puro, aclaramos: El término Involución quiere decir: progresión a la inversa, retrocesión, retroceso, destrucción, degeneración, decadencia, etc.

Obviamente, urge enfatizar la idea trascendente de que la Ley de las Antítesis es coexistencial con cualquier proceso crudamente natural. Este concepto de contenido es absolutamente irrecusable, irrebatible, irrefutable; por ejemplo: día y noche, luz y tinieblas, construcción y destrucción, crecimiento y decrecimiento, nacimiento y muerte, etc., etc.

La exclusión de cualquiera de esas dos Leyes antes citadas, (Evolución e Involución), originaría la estática, el quietismo, la parálisis radical de los mecanismos naturales. Negar pues, cualquiera de esas dos ordenanzas, significa de hecho, caer en un barbarismo.

Existe evolución en la planta que germina, se desarrolla y crece. Existe involución en el vegetal que envejece y decrece lentamente hasta convertirse en un montón de leños. Existe evolución en todo organismo que se gesta, nace y se desarrolla; existe involución en toda criatura que caduca y muere. Existe evolución en cualquier unidad cósmica que surge del caos; existe involución en todo planeta en estado de consumación, llamado a convertirse en luna, en cadáver. Hay evolución en toda civilización ascendente, hay involución en cualquier cultura de tipo descendente.

Es ostensible que estas dos citadas Leyes constituyen el eje mecánico fundamental de la naturaleza. Incuestionablemente, sin tal eje básico no podría girar la rueda de los mecanismos naturales. La vida se procesa en oleadas que rotan…

Muchos piensan que los changos, simios, monos, orangutanes, gorilas, son de tipo evolutivo, algunos suponen que el hombre viene del mono, mas tal concepto cae estrepitosamente cuando observamos las costumbres de esas especies animalescas. Póngase a un simio dentro de un laboratorio y obsérvese lo que sucede. Las diversas familias de simios son involuciones que descienden del humanoide intelectual. El humanoide no viene del mono, la verdad de esto es a la inversa; los simios son humanoides involucionantes, degenerados. Observemos la familia de los cerdos, en tiempos de Moisés los israelitas que llegaban a comer esa carne eran decapitados. Es obvio que este tipo de elementales se encuentra en franca involución; otro es el estado de los cuervos, y estos aunque se alimentan de la muerte, por el hecho de desenvolverse en el rayo de Saturno, poseen ciertos poderes maravillosos que indican evolución.

Oleadas de esencias inician su evolución en el reino mineral, prosiguen con estado vegetal, continúan en la escala animal y por último, alcanzan el nivel de tipo humanoide intelectivo. Oleadas de vidas descienden luego involucionando de acuerdo con la Ley de la Caída, reviviendo procesos animales, vegetales, y minerales, hacia el centro de gravedad terrestre.

No hay duda de que los Elementales Minerales avanzados ingresan al reino vegetal. Cada planta es el cuerpo físico de un elemental vegetal. Todo árbol, toda hierba por insignificante que ésta sea, posee su Elemental particular. No quiero decir con esto que los Elementales de las plantas, árboles y flores, etc., están metidos a todas horas dentro de su cuerpo inmóvil, eso sería absurdo e injusto además.

Los Elementales Vegetales tienen plena libertad para entrar y salir de sus cuerpos a voluntad; uno se asombra cuando los encuentra en la Cuarta Vertical.

Normalmente, las criaturas Elementales del Reino Vegetal, se encuentran clasificadas en forma de familias. Una es la familia de los naranjales, otra de la hierbabuena de menta, otra de los pinos, etc., etc.

Los elementales avanzados del Reino Vegetal ingresan más tarde a los diversos departamentos del Reino Animal. Estas criaturas distribuidas en múltiples familias o especies tienen también sus guías y sus templos ubicados en el Paraíso Terrenal, es decir, en la Cuarta Coordenada llamada por los ocultistas Mundo Etérico.

Las criaturas Elementales más avanzadas ingresan en el reino de los humanoides intelectuales; no hay duda de que estos bípedos tricerebrados o tricentrados son mucho más peligrosos.

Mucho se ha dicho sobre la “Doctrina de la Trasmigración de las Almas”, expuesta por el Señor Krishna en la tierra sagrada de los Vedas hace unos mil años a.C. A cada Alma se le asignan 108 existencias para su Autorrealización Intima. Aquellos que no llegan a su Autorrealización dentro del número de existencias asignadas, es obvio que descienden dentro del Reino Mineral sumergido, el avitchi indostaní, el tártarus griego, el averno romano, el infierno.

Estas 108 existencias guardan estricta concordancia matemática con el número de cuentas que forman el collar del Buda. Después de cada época humanoide, de acuerdo con las Leyes del Tiempo, Espacio y Movimiento, las oleadas de vidas involucionantes descienden en el Reino Mineral sumergido hacia el centro de estabilidad planetaria para reascender evolutivamente un poco más tarde. Cualquier nuevo reascenso evolutivo desde el centro de gravedad terrestre, exige previa desintegración del mí mismo, del Ego, del “yo psicológico”. Esta es la Muerte Segunda.

Como quiera que la Esencia está embotellada entre el Ego, la disolución de éste último se hace indispensable a fin de que ella se libere. En el centro de estabilidad planetaria se restaura la prístina pureza original de toda Esencia.

Ascienden aquellos que han disuelto el Ego, descienden aquellos que no lo han disuelto. Los victoriosos se convierten en Budas, en Maestros. Los fracasados después de la Muerte Segunda anunciada por nuestro Señor el Cristo, por Juan en el Apocalipsis, se transforman en Elementales de la Naturaleza. Grave sería que el Ego no tuviera límites y que continuara eternamente desarrollándose y desenvolviéndose; jamás tendría el mal del mundo un límite, se extendería victorioso por los espacios infinitos y dominaría todos los cosmos. En este caso sí habría injusticia. Afortunadamente, el Gran Arquitecto del Universo ha puesto un dique al mal.

Aquellos que quieran Auto realizarse íntimamente con el propósito de evitarse el descenso a los mundos infiernos, deben meterse por la senda de la Revolución de la Conciencia; esto significa separarse y apartarse completamente de las Leyes de Evolución e Involución. Descender en el mundo soterrado, es radicalmente diferente al ascenso evolutivo sobre la superficie de la Tierra, la recapitulación animálica en el Abismo es de tipo degenerativo, involutivo, descendente, doloroso. La recapitulación vegétalo ideé entre las entrañas de la Tierra es espantosa, los que por tal proceso pasan, parecen más bien sombras que se deslizan por aquí, por allá y por acullá en sufrimientos inenarrables. La recapitulación involutiva descendente mineral entre las entrañas del mundo en que vivimos, es más amarga que la muerte misma, las criaturas se fosilizan, se mineralizan y se desintegran lentamente entre tormentos imposibles de explicar con palabras.

Es evidente que la destrucción del sí mismo, la aniquilación del Ego, la disolución del sí mismo, en las regiones sumergidas del Averno, es absolutamente indispensable para la destrucción del mal dentro de cada uno de nosotros. Obviamente, sólo mediante la muerte del Ego, se hace posible la liberación de la Esencia, entonces ésta resurge, y sale a la superficie planetaria, a la luz del sol, para re‑iniciar un nuevo proceso evolutivo dentro de estas dos leyes mecánicas de la naturaleza. El re-ascenso se verifica siempre atravesando los estados mineral, vegetal y animal hasta reconquistar el estado humanoide que otrora se perdiera.

Es claro que con el re‑ingreso a este estado, nuevamente se nos asignan otra vez 108 existencias que también tienen relación con las 108 vueltas que el brahmán indostánico hace alrededor de la Vaca Sagrada y que si no las aprovechamos debidamente, nos conducirán por el camino descendente, de regreso al Averno.

La Conciencia sufre tanto los procesos evolutivos como los involutivos. Millones de humanoides tienen la Conciencia dormida, mas al entrar en el Abismo después de las 108 existencias, despiertan inevitablemente en el mal y para el mal.

Lo importante en este caso es que de todas maneras despiertan aunque sea para justificar sus errores en los mundos infiernos. Aquellos que creen llegar a la cristificación con el tiempo y mediante la Evolución, y ganando muchas experiencias, están de hecho equivocados; estos que así piensan están aplazando el error de siglo en siglo, de existencia en existencia, y la realidad es que al fin se pierden en el Abismo.

LA REVOLUCION DE LA CONCIENCIA

Es el Quinto Evangelio, nosotros necesitamos con urgencia un cambio radical, total y definitivo, y esto sólo es posible mediante la Revolución de la Conciencia. La Autorrealización Intima sólo es posible en individuos aislados con ayuda de conocimientos y métodos adecuados. Semejante revolución íntima puede ocurrir solamente dentro del individuo y está de hecho contra los intereses de la naturaleza.

El desarrollo de todas las posibilidades ocultas en el animal intelectual, no es necesario sino única y exclusivamente para él mismo; ni a la naturaleza ni a nadie le interesa el desarrollo de tales posibilidades individuales. Lo más grave de todo esto es saber que nadie tiene la obligación de ayudar al Individuo Revolucionario, nadie tiene la más leve intención de ayudar a un revolucionario de esta clase, se está completamente solo y si un Maestro Revolucionario resuelve orientarnos, es realmente haber tenido mucha suerte.

Las fuerzas tenebrosas que se oponen resueltamente a la Autorrealización Intima de las grandes masas humanas, también se oponen resueltamente, y hasta en forma violenta a la Autorrealización Intima del Individuo Revolucionario. Todo hombre revolucionario tiene que ser lo suficientemente astuto como para burlar a las fuerzas tenebrosas; mas las masas humanas desgraciadamente no pueden hacerlo, sólo un Individuo Revolucionario puede ingeniárselas y ser más listo que dichas fuerzas tenebrosas.

No existe Autorrealización obligatoria ni mecánica, la Autorrealización Intima del hombre, es el resultado de la lucha consciente. La naturaleza no necesita la Autorrealización Intima del Ser humano, no la quiere, la aborrece y lucha contra ella con sus mejores armas. La Autorrealización Intima sólo puede ser una necesidad urgente para el hombre revolucionario, cuando éste se da cuenta de su horrenda situación y de la abominable suerte que le espera, cual es la de ser tragado vorazmente por el reino mineral.

La Revolución de la Conciencia sólo es posible en el sentido de ganar, de conquistar nuestras propias posibilidades latentes, nuestros propios tesoros escondidos. Si toda la humanidad especie quisiera obtener lo que le corresponde por derecho propio, la Autorrealización Intima volvería a hacerse imposible para el Individuo Revolucionario, es imposible para las masas.

La ventaja que tiene el Revolucionario Separado, es que realmente resulta demasiado pequeño y para los fines de la Gran Naturaleza, no tiene la menor importancia la existencia de una máquina más o de una máquina menos. Si una célula microscópica de nuestro cuerpo se revoluciona contra nosotros, eso no tiene la menor importancia, pero si todas las células de nuestro cuerpo se revolucionan entonces sí, la cosa es grave y vamos donde el médico para combatir contra dicha revolución con todas las armas de la ciencia. Exactamente la misma cosa ocurre en un Individuo aislado, resulta demasiado pequeño como para influenciar toda la vida del organismo planetario en el cual vivimos, nos movemos y tenemos nuestro Ser.

Aquellos que afirman que todos los seres humanos llegarán tarde o temprano a la Autorrealización Intima mediante la Evolución de la Naturaleza, son unos tremendos mentirosos, unos tarzanes, unos embusteros; porque jamás ha existido, nunca existirá Autorrealización mecánica.

La Autorrealización Intima es la Revolución de la Conciencia y ésta jamás puede revolucionarse inconscientemente. La revolución del hombre es la revolución de su voluntad y jamás podría ser una revolución involuntaria de tipo mecánico. La Autorrealización Intima es el resultado de supremos auto esfuerzos voluntarios y perfectamente auto conscientes. La Autorrealización Intima exige tremendos súper esfuerzos individuales y éstos sólo son posibles mediante la Revolución de la Conciencia.

Sólo el hombre verdaderamente revolucionario puede entrar al Reino de la Magia Blanca, al Reino del Esoterismo, al “Magis Regnum”, “Regnum Dei”. Jesús lo dijo: “El Reino de los Cielos se toma por asalto, los valientes lo han tomado”.

V. M. Samael Aun Weor